Haití
Reacción a distancia ante la crisis haitiana
Mientras existan bandas de facinerosos en total impunidad y pocas acciones contra el hambre, aquello seguirá siendo un infierno de efectos colaterales hacia la proximidad.

Editorial
El estallido encadenado de violencia tiene acentuado el éxodo desde Haití que en el primer cuatrimestre 2026 hizo ingresar a República Dominicana a miles de inmigrantes irregulares de los cuales las autoridades solo capturaron, para repatriaciones que suelen ser efímeras, 124 mil sin que el tapiado fronterizo les desanime a intentarlo de nuevo. Sin embargo, contra ese flujo mayor se toman desde aquí medidas muy prácticas para desactivar las causas efectivas de la condición de inhabitable que caracteriza a casi todo el territorio vecino. Mientras existan bandas de facinerosos en total impunidad y pocas acciones contra el hambre, aquello seguirá siendo un infierno de efectos colaterales hacia la proximidad.
Esos 20 millones de dólares que el Estado dominicano acaba de aportar como grano de arena en apoyo financiero a la fuerza militar de la Organización de las Naciones Unidas que se alista para enfrentar a las hordas que niegan paz y orden a los haitianos resultan una inversión más del pueblo dominicano para desembarazarse de un intenso foco externo de agresiones a la convivencia que es de repercusión y amenazas al territorio nacional. Haití es por demás, y demostradamente -¡Oh ironía!- uno de los destinos más importantes de las exportaciones dominicanas con todo y su deflagración intestina y cercana.
Un aporte que va en la misma línea en marcha de establecer puertos secos en Dajabón, Jimaní, Elías Piña y Pedernales de colindancia binacional que darían formalidad y fluidez a los intercambios comerciales con características de zonas francas en asociación público-privada. Un proyecto que parece tomar en cuenta el antecedente de lo que ya existe con resonante éxito: El parque industrial creado con capital privado dominicano en un punto geográfico intermedio Dajabón-Juana Méndez que ya aporta más de 15 mil plazas de trabajo a ciudadanos de nacionalidad haitiana con el favorable resultado de aumentar la capacidad exportadora y generadora de divisas de la economía dominicana. Un programa que no para de crecer cerca de donde lo que más ha habido es montes y culebras y muchas ansias de venir a vivir a República Dominicana.