Panorama
Cómo enfrentar este mundo convulso
Ante los indetenibles y cada vez más inquietantes problemas económicos, políticos, bélicos y de las peligrosas amenazas del futuro que tiene el mundo ante sí, en diversos sectores nacionales, incluyendo el actual Gobierno, comienzan a despuntar propuestas sobre cómo prepararnos para ese futuro.

Vernos y actuar en este mundo actual
Ante los indetenibles y cada vez más inquietantes problemas económicos, políticos, bélicos y de las peligrosas amenazas del futuro que tiene el mundo ante sí, en diversos sectores nacionales, incluyendo el actual Gobierno, comienzan a despuntar propuestas sobre cómo prepararnos para ese futuro. Figuras de diferentes ramas del conocimiento, de diversas trayectorias, adscripciones a perspectivas y posiciones ideológicas/políticas, coinciden en la necesidad de enfrentar este tiempo mediante la formulación y acometimiento de reformas estructurales en el plano de la economía. Al mismo tiempo, el Gobierno ha hecho un llamado para un acuerdo nacional para enfrentar el impacto de la situación mundial en nuestra economía, sin que falten otras propuestas de reformas en otras áreas. Por consiguiente, los alcances, contenidos y orientación que tengan las diversas iniciativas de reformas y/o acuerdos para enfrentar los nubarrones que se ciernen sobre el mundo, no pueden soslayar una posición en torno a los conflictos bélicos y frente a las luchas por las opciones o hegemonía política y cultural arriba referidos. De igual modo, tampoco pueden sustraerse de las iniciativas de reformas discutidas en los últimos cuatro o cinco años, muchas de ellas en estado avanzado en su proceso de discusión. De ese modo se evitaría caer esa perniciosa costumbre nuestra: casi siempre partir de CERO, al momento de impulsar cualquier nueva iniciativa. Entre las reformas postergadas o discontinuada: la fiscal, es vital y mientras más se acercan las fechas fatales del calendario político más se aleja la posibilidad de hacerla.
Cierto que es en la economía donde más visibles e inmediatos se reflejan los efectos que producen las acciones militares y la política de irrespeto a la soberanía nacional de algunos países. Pero, no olvidemos que en el origen de esas acciones la referida internacional juega un papel de primer orden y es una fuente de sostenido peligro a la convivencia civilizada entre las naciones y entre los ciudadanos de una nación. Es una realidad cuya importancia y peligro de la que algunos sectores no se abstraen, sino que forma parte de esencial en su agenda de lucha política. Por ejemplo, dentro de poco se reunirán en Madrid los prestiosos presidentes Lula, la Sheinbaum, Petro y otros jefes de Gobierno y de estado europeos, expresidentes y líderes de otras regiones para identificar propuestas conjuntas de cara al futuro de sus países.
Esto último lo pongo como ejemplo de una mirada colectiva del momento que vive mundo actual con la cual se busca una articulación de acciones concretas para enfrentar en perspectiva global las amenazas del futuro.
Aquí, las iniciativas para enfrentar la presente coyuntura mundial tienen actores más diversos y los objetivos más puntuales y modestos, pero si no tienen un enfoque adecuado, evitando ineludibles realidades, los acuerdos a que se lleguen no pasarán de ser meras anécdotas. Sólo eso. Esto interpela a los partidos, sin importar signos, conminándolos a dejar sus habituales cotorreos y sentarse a discutir seriamente problemas que son realmente nacionales.