Guardianes de la verdad Opinión

Creado:

Actualizado:

El 17 de febrero recién pasado, el Ministro de las Fuerzas Armadas Dominicanas, teniente general Joaquín Pérez Féliz, y el Consejero para asuntos públicos de la Embajada de los Estados Unidos acreditada en Santo Domingo, míster Todd Haskell, dieron el primer picazo para la construcción de una estación naval y un muelle en el Puesto Catuano de la isla Saona. Según sus auspiciadores, esas instalaciones militares habrán de contribuir al fortalecimiento de la vigilancia marítima de la región Este del país; reducir la frecuencia de viajes ilegales; frenar el contrabando de drogas; y salvaguardar y proteger las riquezas naturales de ese entorno. Su costo de construcción asciende a la suma de 1.5 millones de dólares y será sufragado en su totalidad por el Comando Sur de la Armada de los Estados Unidos.

Estación es algo muy diferente a una base naval. En tiempos de Trujillo, por años, operó en Sabana de la Mar una estación estadounidense de seguimiento de misiles. Afortunadamente, a pesar de los deseos de los Estados Unidos, en el territorio dominicano nunca se ha aposentado una base naval extranjera.

El anuncio del inicio de la construcción de una estación de vigilancia naval y un muelle en suelo dominicano costeado por el Comando Sur de la Armada Norteamericana ha generado un debate sobre si ese hecho constituye o no una violación a la soberanía nacional. Es que aún vive en la mente del dominicano que ama a su patria el recuerdo de las dos intervenciones militares yanquis a nuestro país, ocurridas en el Siglo 20.

Los jefes de nuestros cuerpos castrenses afirman que el proyecto de construcción de una estación de vigilancia y un muelle en Saona a cargo de la Armada estadounidense es parte del acuerdo de cooperación entre el gobierno dominicano y el gobierno estadounidense a través del Grupo Consultivo de Asistencia Militar de los Estados Unidos (MAAG).

El Jefe de Estado Mayor de nuestra gloriosa Marina de Guerra, Vicealmirante Nicolás Cabrera Arias, explicó que la estación naval tendrá un muelle para embarcaciones rápidas, varios cuarteles, un centro de mando y un depósito para equipos bélicos. Y, lo más importante, que la misma no constituirá una violación a la soberanía y que estará vigilada por efectivos de la Armada dominicana

Pero, dirigentes de partidos políticos, intelectuales y científicos opinan lo contrario. Consideran que dicho proyecto, además de atentar contra la soberanía de nuestro país, producirá daños al medio ambiente con sus consecuentes efectos negativos sobre el ecoturismo.

No está en el ánimo del autor de estas líneas el poner en entredicho la bondad del proyecto de construcción de una estación naval y un muelle en la isla Saona. Pero, razones históricas nos obligan a exigir más: los detalles del proyecto en cuestión deben ser publicados, al igual que los del acuerdo de que el valor del mismo sea enteramente cubierto por el Comando Sur de la Armada de los Estados Unidos.

Si la construcción de una estación naval y un muelle en la isla Saona resulta tan necesaria y beneficiosa como afirman nuestros jefes militares, -no dudamos que sea así-una inversión de sólo 1.5 millones de dólares no sería nada. Entonces, ¿por qué, en vez de pedirle dádiva al vecino, no lo costeamos nosotros con partidas presupuestarias asignadas a las Fuerzas Armadas? Así, nos evitaríamos ser objeto de murmuraciones y suspicacias.

Sobre el autor
HOY DIGITAL

HOY DIGITAL

tracking