Qué se dice
La fiebre del Metro
La puesta en operación de la Línea 2C del Metro de Santo Domingo, que moverá 150 mil pasajeros al día y conectará a 14 comunidades en áreas densamente pobladas del Gran Santo Domingo

Metro de Santo Domingo.
La fiebre del Metro.- Obvio que esa no fue la intención de los estrategas del gobierno, pues el apagón general del pasado lunes fue un evento fortuito cuyas causas aun se investigan. Pero no hay dudas de que el entusiasmo con que ha sido recibida la puesta en operación de la Línea 2C del Metro de Santo Domingo, que moverá 150 mil pasajeros al día y conectará a 14 comunidades en áreas densamente pobladas del Gran Santo Domingo, ayudará a que se olvide con mayor rapidez sus negativos efectos en la población, necesitada siempre de buenas noticias que realmente aporten soluciones concretas que contribuyan a mejorar su diario vivir. Y el tránsito y el transporte de pasajeros, lo sabemos todos, peatones y conductores de vehículos, es un cotidiano y molesto dolor de cabeza, por lo que se trata de una obra cuyo impacto se reflejará de manera directa e inmediata en la población.
Pero lo que es bueno y positivo para la gente, en sentido general, no necesariamente lo es para los políticos, en esta caso los que están en la oposición, que pensaron que se darían banquete criticándole al gobierno su incapacidad para resolver un problema que, como el eléctrico, parece ser eterno, razón por la cual los apagones, sin importar su rango, sean cabos o generales, son parte de nuestras vidas desde que tenemos uso de razón. Por eso vimos a algunos de nuestros políticos sacar la cabeza en medio del apagón general con la oportunista intención de pescar votos, opinando con falsa suficiencia sobre sus causas. O, como en el caso del expresidente Leonel Fernández, líder de la Fuerza del Pueblo, para mostrarnos lo mucho que puede autorebajarse un político con su currículo cuando se obsesiona con el poder, pues dio pena y vergüenza ajena escucharlo hablar de neveras apagadas y vacías, como si fuera un dirigente choferil obligado a mostrar preocupación por las cosas que mas le importan a su gente: tener con qué llenarse cada día la barriga. Porque lo cierto es, Profesor, que todos sabemos que usted puede hacerlo mejor.