Migrantes
Gracias, Acroarte, por algo más que un premio
Este reconocimiento de la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte) trasciende lo individual. Es un espaldarazo a la televisión local.

Arte. Programa Migrantes
Hay palabras que no alcanzan… y “gracias” es una de ellas.
Porque lo que siento desde hace días, tras Migrantes haber recibido el premio Soberano 2026 como Programa de Temporada, no cabe en una sola palabra.
Este reconocimiento de la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte) trasciende lo individual. Es un espaldarazo a la televisión local. Es una señal para la industria. Pero, sobre todo, es un mensaje.
Un mensaje claro y necesario: la calidad, el trabajo, el esfuerzo y la innovación sí se valoran. Sí se premian.
Y en un país donde muchas veces se duda de eso, ese mensaje tiene un peso enorme.
Por eso agradezco a cada integrante de Acroarte por haberse detenido a mirar, a valorar y a respaldar este tipo de producciones. Porque cuando se reconoce el contenido que aporta, se eleva toda una industria.
Sin embargo, ningún logro se construye en solitario.
Por eso agradezco, primero, a Dios y al Señor Universo, porque es Él quien pone las intenciones en nuestros corazones y nos da los dones y talentos para convertirlas en realidad.
A Gelen Gil, creadora de la idea, el concepto y la producción general de Migrantes, gracias por confiar en mí y por parir este proyecto con tanta visión y valentía.
A mi esposo, Sahel Abreu, por su apoyo constante a mis sueños y proyectos.
Al equipo que hizo esto posible:
Malena de Jesús Kelly, por su liderazgo firme y su entrega incansable.
José Luis Alcántara y su Compañía de Dios, por su entrega y dedicación con este proyecto.
Jolie Ventura, por ser más que producción, sostén emocional.
Orlando Almonte, Jenniffer Peguero y Junior Reynoso, por su compromiso y su trabajo.
Y al equipo de estilismo: Radhamés Espíritu, Malyoret Pujols y Patty Astacio, por cuidar cada detalle.
A nuestros patrocinadores: Su respaldo ha sido fundamental en este camino. Más que patrocinadores, han sido aliados de una visión que, apuesta por el contenido valioso, por las producciones criollas bien hechas y por una televisión que informa, educa y emociona.
A los migrantes y a cada uno de nuestros invitados, gracias por abrirnos las puertas de sus hogares, de sus empresas y de sus corazones. Ustedes no solo contaron sus historias, nos recordaron quiénes somos.
Y hay nombres que no puedo dejar fuera. Sería mezquina si lo hiciera.
Al excelentísimo señor presidente de la república, Luis Abinader; a Manuel Corripio y a Valentín Báez, gracias por su apoyo a este proyecto.
Este premio también tiene un destinatario claro.
Es para las niñas y las mujeres dominicanas.
Para mi hija, Mía Isahela.
Para mis ahijadas, Amaya Mateo Luciano y Tania Arias Batista.
Y para mi mamá, doña Juana
Porque hubo días en los que me faltó pan, me faltó ropa…
pero nunca me faltó un libro.
Nunca me faltó su presencia.
Nunca me faltó su empeño en que yo fuera más lejos.
Gracias, mami, por enseñarme que la educación y la dignidad siempre abren caminos.
Y desde esa misma convicción, quiero dedicar este premio a todas las mujeres dominicanas.
A su dignidad. A su lucha. A su derecho a vivir sin miedo.
A la urgencia de que no falte ninguna.
Y a que podamos, como país, decirlo —y hacerlo realidad—: Ni una menos. Libres nos queremos.