Planificación

Bonaparte Gautreaux Piñeyro
Los sabios y los muy sabios yerran en cuestiones sencillas y, algún día, logran ver la viga que tienen frente lo cual les permite soslayar la paja en el ojo ajeno.
Me refiero a los planificadores que buscan dinero prestado al extranjero, a intereses que han provocado hasta intervenciones militares, mientras invertimos y gastamos dineros que debían tener mejor destino.
A juzgar por la importación de vehículos hay mucho dinero que reencaminado a inversiones en áreas prioritarias: agricultura, ganadería, producción de frutales, industrialización, daría mejores frutos.
Aquí hay dinero para invertir, pero lo distraemos para bienes y servicios no prioritarios.
Antes de que mi amigo Salvador Jorge Blanco asumiera la Presidencia de la República, escribí un artículo sugiriendo que solo se permitiera la importación de camionetas, guaguas para transporte, camiones y equipos agrícolas, y que los privados fueran un gran lujo que costara. Ni siquiera se ponderó tal propuesta.
Apena ver la cantidad de vehículos estacionados a lo largo de calles y avenidas, por la falta de visión, planificación y voluntad política, mientras faltan recursos para invertir en áreas de la producción.
Falta una política inteligente y coherente, que regule la cantidad de vehículos que deben transitar por calles, camiones, avenidas y carreteras del país.
Por más metros, trenes, aviones que vuelen rasantes y carguen pasajeros, los atascos de tránsito continuarán si la hemorragia de dólares en importación de vehículos continúa.
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Falta decisión política seria, firme y continuada, para organizar el tráfico y tránsito y permita sacar de calles y carreteras cientos de miles de vehículos que resultan muy caros, si se toma en cuenta el escaso tiempo diario de uso.
Datos de Impuestos Internos revelan que hay 6 millones ciento 94 mil 52 vehículos; el último censo de población, del 2022, arrojó 10 millones 760 mil 28 personas; la división de personas entre carros arroja un 1.71 vehículo per cápita.
6 millones 194 mil 53 vehículos entre 4 metros por unidad son 1 millón 548 mil 513 kilómetros, si los números son correctos. Ese es el problema nacional, no hay espacio para tantos vehículos. Y es un crimen destinar tantos millones de dólares para tener millares de vehículos estacionados de 7 a. m. a 5 p. m.
Una política de Estado, diseñada para regular la importación de vehículos, obliga a crear un sistema de transporte público urbano e interurbano decente, limpio, regular en tiempo, que facilite el traslado de las personas hacia sus trabajos.
La regulación de las importaciones de vehículos no limita a quienes tengan dinero a comprar sus autos en el extranjero y pagar el mil por ciento de aranceles “ad valorem” y placas de 300 mil pesos semestrales.