Opinión
Victoria aplastante de la “Dama de Hierro” de Japón sacudirá equilibrio geopolítico en Indo-Pacífico
Es preciso señalar que Japón, al igual que Estados Unidos, tiene como prioridad estratégica contener el aumento de la influencia política, económica y militar de China en la región del Indo-Pacífico.

Ministra Sanae Takaichi, conocida ya como la “Dama de Hierro”.
El Partido Liberal Democrático (PLD) de Japón y sus aliados obtuvieron 354 de los 435 escaños en las elecciones parlamentarias de ayer domingo, logrando una supermayoría poco habitual en un país democrático. El triunfo arrollador de la coalición que encabeza la primera ministra Sanae Takaichi, conocida ya como la “Dama de Hierro”, marcará un nuevo rumbo en la política de su país y, por ende, de la geopolítica del Indo-Pacífico.
Durante la campaña del año pasado, la primera ministra japonesa presentó un programa de gobierno enfocado en disminuir los precios de los alimentos, fortalecer la industria nacional y acelerar el desarrollo e implementación de inteligencia artificial. También planteó garantizar la seguridad energética mediante el uso de energía nuclear y fuentes renovables. De igual manera, propuso asegurar la sostenibilidad del sistema sanitario y fortalecer las capacidades de defensa y seguridad de su país.
Conviene recordar que, el 4 de octubre del año pasado, Sanae Takaichi se impuso en las primarias del PLD frente a Takayuki Kobayashi, Shinjiro Koizumi, Yoshimasa Hayashi y Toshimitsu Motegi. Posteriormente, designó estos tres últimos en su gabinete, el cual fue aprobado por la Dieta (parlamento) el 21 de octubre del 2025.
En su primera rueda de prensa como jefa de gobierno, realizada el mismo día en que el Parlamento aprobó su gobierno, advirtió que resultaría difícil impulsar de manera efectiva las políticas económicas, sociales, diplomáticas, así como de defensa y seguridad, debido a que se vería limitada por el hecho de que la coalición gobernante apenas contaba con una mayoría simple de 232 escaños.
En ese contexto, el 19 de enero anunció la convocatoria de elecciones adelantadas para el 8 de febrero. En esa misma línea, cabe destacar que se trató de una decisión política arriesgada, ya que se sometía al escrutinio del electorado para que decidiera si la removía del poder o le otorgaba una mayoría reforzada que le permitiera ejecutar su agenda de gobierno sin afectar la gobernabilidad.
Con la victoria histórica de ayer, Sanae Takaichi y su gobierno tendrán el capital político necesario para impulsar reformas más profundas. Entre ellas, algunas más contradictorias como la reforma de la Constitución (pacifista), la cual en su artículo 9 establece que Japón “renuncia para siempre a la guerra… y a la amenaza o al uso de la fuerza como medio para resolver disputas internacionales”.
Es preciso señalar que Japón, al igual que Estados Unidos, tiene como prioridad estratégica contener el aumento de la influencia política, económica y militar de China en la región del Indo-Pacífico. Por ese motivo, busca desarrollar una mayor capacidad de disuasión frente al gigante asiático.
Es pertinente recalcar que, el ex primer ministro Shinzo Abe, asesinado en 2022, durante su mandato 2012-2020 propuso reformar la Constitución con el fin de convertir a su país en una potencia militar formidable pero no logró la mayoría necesaria para lograr ese objetivo, tanto a la falta de mayoría parlamentaria reforzada como a un contexto internacional menos tenso.
Sanae Takaichi, primera mujer en ocupar el cargo de jefa de Gobierno de Japón ha demostrado que seguirá e incluso endurecerá la línea que tuvo Shinzo Abe, de quien fue una de sus principales colaboradoras, ya que ha mostrado interés en revisar los tres principios no nucleares, “no producir, no poseer y no introducir” armas nucleares, establecidos en 1967.
De igual forma, se debe resaltar que la primera ministra japonesa ha manifestado su admiración por la extinta “Dama de Hierro” británica, Margaret Thatcher. Además, ha sido una visitante habitual del Santuario Yasukuni, donde reposan los héroes de Japón, algunos de los cuales son considerados criminales de guerra, especialmente por China, Corea del Sur y Corea del Norte, debido a las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial.
De manera, que su visión firme y conservadora, así como su empeño por fortalecer la identidad y la seguridad nacional, ha provocado que a Sanae Takaichi se le bautice como la “Dama de Hierro” de Japón.
Amplios sectores de Japón sostienen que el país atraviesa un escenario de vulnerabilidad estratégica, marcado por el programa nuclear de Corea del Norte, el ascenso de China y las repercusiones de la invasión rusa a Ucrania. Desde esta perspectiva, plantean fortalecer las capacidades de defensa, incluso los más conservadores promoviendo el debate sobre la disuasión nuclear.
Aunque no se trata de un consenso nacional, esta visión refleja una creciente preocupación por la seguridad de Japón en un entorno internacional cada vez más incierto, inquietud que también comparte Takaichi y que, en cierta medida, ha contribuido al amplio respaldo popular que obtuvo su coalición partidaria en las elecciones parlamentarias de ayer.
En ese sentido, cabe destacar que, en 2023, Henry Kissinger comentó en una entrevista con The Economist que “Japón tiene una visión bastante clara de hacia dónde se dirige” y sugirió que el país podría convertirse en una potencia nuclear en un plazo de cinco años. A la luz del actual contexto de seguridad en Asia y del debate interno sobre el fortalecimiento de la defensa japonesa, aquellas palabras parecen adquirir hoy una relevancia mucho mayor.
El triunfo aplastante del Partido Liberal Democrático pudiera ser interpretada por Sanae Takaichi y su gobierno como un cheque en blanco para que implementen las reformas que consideran necesarias para posicionar a Japón como una potencia militar de primer orden.
Asimismo, es necesario subrayar que, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el día de ayer felicito a la primera ministra japonesa por su gran victoria, destacando que “ha demostrado ser una líder fuerte, poderosa y sabia”, y expresó su deseo de recibirla en marzo. Por su parte, Sanae Takaichi respondió que espera visitar la Casa Blanca en primavera para fortalecer aún más la relación bilateral. Afirmó, además, que el potencial de la relación entre Japón y Estados Unidos “es ILIMITADO”.
Finalmente, aunque el contexto internacional parece empujar a Japón hacia un mayor protagonismo militar, ese proceso no estará exento de resistencias, ya que potencias como China y Rusia se opondrán a cualquier expansión significativa de las capacidades de defensa de Japón.
Al mismo tiempo, dentro de Japón persisten sectores comprometidos con el pacifismo, como Nihon Hidankyo, organización integrada por sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki y galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2024. Estos grupos continúan defendiendo la memoria histórica y la renuncia a la guerra como pilares de la identidad política japonesa.