Qué se dice
Otro video indiscreto
El tratamiento que le dé a la muerte de un tal “Picachú” en un supuesto intercambio de disparos en La Guáyiga, que desmiente un video que circula en las redes sociales

Policía Nacional
Otro video indiscreto.- Ojalá que alguien se anime a contar, ahora que todo se mide, la cantidad de ocasiones en que la socorrida versión de la Policía de que abatió, en un enfrentamiento con agentes de la institución, a un reconocido delincuente es desmentida por un video que muestra lo que realmente pasó, aunque solo fuera para confirmar lo que ya sabemos se sobra: que los desacreditados intercambios de disparos son una patraña para justificar la aplicación de la pena de muerte, sin juicio ni derecho a la presunción de inocencia, y que las víctimas son siempre los delincuentes pobres de nuestros barrios. Por eso podemos afirmar que, con reforma policial o sin ella, prosiguen su agitado curso, como si todo ese proceso de transformación fueran tan solo palabras huecas que nada significan para los gatilleros que impartem justicia a discreción en las calles; pero tampoco para quienes han dirigido la institución, que continúan aferrados a métodos incompatibles con la vida en democracia.
El nombramiento de un nuevo Director General trae el tema a debate, por lo que es válido preguntarse si el mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, quien llega al cargo desde la Inspectoría General, continuará por ese camino, que para remate de cuentas no ha resuelto ni resolverá el problema. El tratamiento que le dé a la muerte de un tal “Picachú” en un supuesto intercambio de disparos en La Guáyiga, que desmiente un video que circula en las redes sociales, nos dirá por dónde podrían venir los tiros (literalmente), por lo que debemos estar atentos a lo que ocurre con ese caso, que dada la existencia de ese video lo menos que puede hacer es ordenar una investigación. No es pedirle demasiado a un oficial que, entre las responsabilidades del cargo que desempeñaba, estaba asegurarse de que los agentes cumplan con los protocolos y normativas institucionales, lo que obviamente incluye el respeto a los derechos de los ciudadanos, empezando por su derecho a la vida. Claro, una cosa es con guitarra y otra con pistola...