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La celebración del 6 de Noviembre como fiesta Patria es un contrasentido, aunque desde el punto de vista jurídico-político la fecha es significativa.

El doctor Augusto Bravo, profesor de historia, sociología y antropología de cinco universidades y director del departamento “Fondo Antiguo” de la biblioteca de la UASD, considera que debe suspenderse ese asueto, como ocurrió hasta antes de los años 80 del pasado siglo.

Para el catedrático, la llamada Constitución de San Cristóbal, aprobada el seis de noviembre de 1844, legitimó la dictadura de Pedro Santana, fue instrumento de dominación de los sectores conservadores, representó una elección excluyente porque sólo se escogió para su redacción y deliberación a un sector de la sociedad y el decreto que hizo la convocatoria establecía que había que tener propiedades, “es decir, se marginó al pueblo como voluntad popular”, comentó Augusto Bravo.

Además, agregó, de los 32 miembros del Congreso Constituyente, siete eran sacerdotes de origen extranjero.

“Esa Constitución enajenó nuestros intereses patrióticos, claramente evidenciado en el artículo 210 que otorga poderes absolutos, excepcionales, al primer Presidente dominicano, Pedro Santana, que gobernó durante ocho años, extendiendo el periodo constitucional”, adujo. “Ahí se demostró la tendencia autoritaria en nuestro devenir histórico, establecida en esa Constitución”.

Augusto Bravo manifestó que figura tan funesta como Buenaventura Báez “fue quien llevó la voz cantante, como vocero del grupo”. Y añadió que quien presidió la Asamblea “fue un conservador: Manuel María Valencia”.

“Un secuestro” Para el profesor Bravo no es cierto que se escogiera “la apacible villa de San Cristóbal” para mantener alejados, despejados y en un ambiente de paz a los legisladores. “Se dice que se buscó un lugar no muy distante de la ciudad de Santo Domingo, pero no muy cercano, para evitar la influencia de los político, pero fue todo lo contrario: se les alejó de los sectores populares y liberales, aquello fue un secuestro y lo evidencia el que, una vez constituido el Congreso Constituyente, se presentó Tomás Bobadilla Briones con la misión especifica de imponer a los asambleístas el famoso empréstito Hendrick, de violación a la soberanía económica dominicana”.

Añadió que a éste le acompañó Toribio López Villanueva, comisionado de la Junta Central Gubernativa “que negoció y solicitó el préstamo a Herman Hendrick. Era el primer empréstito que iba a hacer la nación a fin de obtener fondos para recuperarse de los gastos en que incurrió durante el proceso de las guerras contra Haití”.

Ese empréstito, señaló, “comprometía la soberanía nacional. Aunque fue rechazado por el Congreso Constituyente, se demostró la intención de la Junta, y, como fue rechazado, el Congreso recibió la amenaza” de ese primer gobierno, instalado después del 27 de febrero de 1844. “Ya se estableció un enfrentamiento entre el Congreso y ese organismo rector”.

Fue un secuestro, además, porque así aislados, tanto la Junta Central Gubernativa como Pedro Santana, con su ejército personal, rodearon a los asambleístas, a punta de bayoneta, e impusieron el artículo 210, reiteró Augusto Bravo.

Que no sea festivo “En nuestra historiografía tradicional, ningún autor habla de la importancia del artículo 210, al contrario, expresan que éste le quitó a la Constitución su carácter liberal”, manifestó Bravo.

“José Gabriel García apunta que ese Congreso se convirtió en una humillación tras otra: fue humillado el Congreso cuando la Junta envía a Bobadilla que les impone, los amonesta, les llama la atención y amenaza, en plena asamblea. Y es famoso el debate por la inhabilidad que tienen los asambleístas y la forma en que Santana impone el artículo 210”, enfatizó Bravo.

Destaca la contradicción de celebrar “la entrega de la nación a una persona con todos los poderes, que convierte el país en una dictadura irresponsable, un acto sin precedentes en la historia de América”.

La festividad del Día de la Constitución fue establecida por esa primera Carta Magna en el artículo 96, cuando expresa: “Se celebrarán anualmente, con la mayor pompa, cuatro fiestas nacionales que son, el 27 de Febrero, el 18 de Marzo y el 30 de Marzo y a partir de la publicación de la Constitución, que recae el 6 de Noviembre”.

Pese a que en los primeros aniversarios se comenzó a celebrar, poco tiempo después se anuló. “Se retomó a partir del congreso de la Cámara de Diputados cuando la presidía Hugo Tolentino Dipp, en los 1983-84”, recordó Augusto Bravo. “Fue la famosa propaganda que se hizo colocar en lugares públicos, se distribuyeron ediciones populares de la Constitución, algunas para niños, animadas con dibujos, parece que para destacar conciencia sobre el uso y la importancia de nuestra Constitución”, dijo. Lo justifica porque “tal vez el espíritu del legislador fue valorarla para conocer nuestros derechos”.

“Pero a lo que nos oponemos es a la celebración. Mi experiencia como docente es que cada vez que asignamos esa investigación a los estudiantes, y se dan cuenta del resultado de esa Constitución, para lo que se prestó, nos preguntan cuál es la significación histórica, por qué lo celebramos”

Anunció que el departamento de Historia de la UASD está poniendo en el orden cronológico las efemérides patrias para descartar las que no tienen ningún valor en el rescate de la memoria histórica “y hemos llegado a la conclusión de que no se debe celebrar el 6 de Noviembre, que ese día no sea rojo en el calendario, sino un día normal de trabajo. Eso consagra la dictadura y no podemos celebrarlo. A ese documento le llaman el tristemente célebre artículo 210, que muchos han querido defender alegando que fue fruto de las circunstancias”.

Tal como se ha escrito, de ese Soberano Congreso Constituyente de San Cristóbal, “Salió la patria legal, aunque defectuosamente constituida”.

En síntesis

El porqué

Sostiene que la primera constitución enajenó los intereses patrios, demostrándose la tendencia autoritaria del devernir histórico. Legitimó la dictadura de Pedro Santana, que fue un instrumento de dominación de los sectores conservadores.

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