Una joya bibliográfica
“Retrato de mujer, mirada femenina en la pintura dominicana”
Estamos acostumbrados a ver una exposición, y luego disfrutamos la publicación que la analiza y reseña. La situación inversa se ha presentado.

Diálogo entre Celeste Woss y Gil y Lucía Méndez.
En Francia lo llamarían “un beau livre”, un bello libro, una calificación estética que dedican a las publicaciones de arte, cuando elogian su nivel editorial y las proponen como obsequio, sobre todo en la Navidad.
“Retrato de Mujer, Mirada Femenina en la pintura dominicana” amerita esta distinción por su formato impresionante, hasta lo valoramos, en su categoría, como un hermoso “objeto de arte”, de peso en todas las acepciones… Atesorado en una caja-cofre, lo descubrimos en sentido propio…
Una primera ojeada, al voltear la portada, casi una segunda protección, se detiene antes de acercarse a los escritos. Nos deleitamos por la cantidad, la riqueza, la belleza, la variedad de las reproducciones, cuyo tamaño llega a alcanzar una doble página. José Rozón es el fotógrafo.
Pero, obviamente, no se trata de una muestra sobresaliente de imágenes -aunque lo es-, sino de una “monografía” innovadora, acerca de 20 artistas mujeres dominicanas. Desde la puesta en página –tipografía incluida – hasta el contenido de los textos, su orden, su estructura, es una primicia. El equilibrio se mantiene entre la visualización de las pinturas y el análisis de las pintoras, -igualmente sus vivencias-.
Los créditos de la edición son impresionantes, sumando entidades -así INICIA para la Dirección de Publicación-, y Pardo Agency a cargo de la conceptualización y producción, la dirección de arte y el diseño, mientras han escrito personalidades expertas en la materia,– Maria Elena Ditrén para las biografías históricas, Luis Graham Castillo, además de la curaduría, como autor de la síntesis introductoria, también de las evocaciones y reflexiones críticas que conciernen a las artistas contemporáneas.
Interrelación y diálogo
Desde las investigaciones fundamentales de Jeannette Miller y la incomparable Memoria del Arte Dominicano de Danilo de los Santos, no hemos tenido estudios teóricos, históricos, analíticos, con un carácter retrospectivo, sobre los artistas nacionales,
“Retrato de Mujer” llena este vacío reciente, pero se impone como un documento especial e innovador. Aunque hoy en día, solemos evitar la diferencia por género en la creación, luego que el número de artistas mujeres tiende a igualar el de sus “compañeros masculinos” (expresión de Ada Balcácer), todavía organizan exposiciones colectivas exclusivas y ciertamente hay una tendencia a dejar en el pasado las pioneras del arte moderno y contemporáneo – aunque en su tiempo las consideraron “de avanzada”.
Por otra parte, cuánto nos alegramos de que este compendio se centralice en la pintura, la magna categoría del arte dominicano, con el dibujo – personalmente le atribuimos igual importancia-.
Ahora bien, la novedad reside en el diálogo generacional, en una interrelación entre la artista de hoy y la maestra que la antecedió, reconociendo un legado o expresando una admiración particular.
“Retrato de mujer” concreta pues, en diez capítulos, un dúo brillante: cada artista en su joven madurez eligió a una maestra mayor, motivadora o inspiradora. No siempre consideramos esta elección, totalmente consonante con la trayectoria, la esencia, las inquietudes, la creatividad de ambas. Sin embargo, el arte es subjetivo, para quien lo hace o lo lleva a palabras…
Transcendental nos parece que estas maestras son incuestionables en sus aportes, han gestado y/o transformado la Pintura Dominicana. No podía haber una mejor selección o “curaduría”, y Luis Graham Castillo también acertó eligiendo a las contemporáneas, privilegiando la entrega pictórica,
¿Ahora bien, quienes son las 20 artistas que integran este diálogo? Inés Tolentino dialoga con Adriana Billini, Lucía Méndez con Celeste Woss y Gil, Delia Weber con Marcía Guerrero, Clara Ledesma con Iris Pérez, Scherezade García con Soucy de Pellerano, Lisett Mejía con Ada Balcácer, Rosalba Hernández con Marianela Jiménez, Yuly Monción con Rosa Tavárez, Tania Marmolejo -cuyos retratos imaginarios figuran en la portada- con Elsa Nuñez, Mónica Ferreras con Rosa Idalia García.
Cada artista contemporánea emite un concepto que apoya la interrelación, tanto intelectual como interpretativa. Anhelamos que se organice un conversatorio, que permita discutir y analizar las convicciones expresadas. Siempre hemos afirmado que los artistas también tienen el don de la palabra: se confirma en la claridad y la sensibilidad de sus casi confidencias.
El espacio solamente nos permite una escueta presentación. No obstante, queremos destacar el esmero de los textos introductorios: María Amalia León Cabral nos encanta una vez más, a la vez didáctica y poéticamente, celebrando la continuidad y la otra dimensión que aporta la nueva generación, y creemos que nunca hemos encontrado en un patrocinador una definición del arte como la que propone Felipe Vicini. Lo decimos con absoluta sinceridad.
Coda
¡Ojalá se haga una edición de bolsillo, de este libro extraordinario, para que cientos de personas -no nos permitimos predecir miles-, puedan ser lectores y contempladores del talento de veinte artistas dominicanas!