Modernización
Déficit comercial con EE.UU. fue de US$67,630 millones
La relación del intercambio comercial es de US$1.69 importados por cada US$1.00 exportado, dijo el economista Luis Vargas

Economista Luis Vargas.
El déficit mercantil de bienes del país con Estados Unidos, en el marco del DR-CAFTA, entre marzo de 2007 y diciembre de 2025, ascendió a US$67,630 millones, producto de la diferencia entre importaciones (US$164,987 millones) y exportaciones (US$97,356 millones), lo que representa una relación de US$1.69 importados por cada US$1.00 exportado.
El economista Luis Vargas afirmó que, en este lapso, el saldo negativo representó sucesivamente tanto la cuota de 35.76% de las cuentas deficitarias del comercio domínico-mundial (US$189,140 millones), fruto de un monto importado por US$378,068 millones superior al exportado por US$188,927 millones, como también el 0.44% del déficit global registrado por la economía estadounidense con las restantes naciones del mundo (US$15.49 billones), resultado de unas importaciones por US$44.68 billones muy superiores a las exportaciones declaradas en US$27.97 billones.
Señaló que el déficit comercial dominico-estadounidense en mercaderías, valuado en US$67,630 millones, equivale al 98.50% y al 31.10% del balance en rojo sostenido respectivamente en las transacciones con Estados Unidos (-US$68,658 millones) y con el mundo (-US$217,432 millones) en los últimos 26 años, entre 1999 y 2025.
Esto constituye evidencia, dijo, de que la apertura neoliberal de los mercados, patrocinada por organismos internacionales y economistas locales con respaldo del Estado dominicano, no ha hecho más que desmembrar la matriz de producción agraria y manufacturera, la ocupación laboral rural y urbana, así como las finanzas públicas del país.
Economía
Alza del petróleo tras guerra en Medio Oriente: ¿cómo podría impactar a la República Dominicana?
Mayelin Acosta Guzmán
Luis Vargas planteó que el déficit comercial con Estados Unidos obliga a República Dominicana a emprender en lo inmediato una reforma de la Constitución, una modernización del patrón de producción, comercialización, financiación y ocupación laboral, una redistribución del ingreso y patrimonio nacional y, sobre todo, una revisión de acuerdo de comercio e inversión como el DR-CAFTA.