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¿Sube o baja el dólar? Lo que significa para tu bolsillo
Estas servirán de referencia para las operaciones de esta institución hasta el día 12 de febrero de 2026.

Dólar se debilitó a nivel global, pero la economía dominicana respondió con estabilidad cambiaria.
Las tasas de cambio del Banco Central para la compra y venta del Dólar Estadounidense, al cierre del 11 de febrero de 2026, son de RD$62.2111/US$ y RD$62.8027/US$, respectivamente.
Estas servirán de referencia para las operaciones de esta institución hasta el día 12 de febrero de 2026.
Estas tasas son el promedio ponderado de las transacciones del mercado spot (efectivo, transferencias y cheques) para el día de hoy y excluyen operaciones en el mercado de derivados financieros.

Tasa de cambio
Asimismo, la entidad informó que, de acuerdo a la Undécima Resolución de la Junta Monetaria de fecha 14 de agosto de 2003, la tasa de cambio a ser utilizada para la revaluación diaria de activos y pasivos en moneda extranjera será la referida tasa de compra del mercado spot.
Todo en cumplimiento con lo establecido en el Literal b, Artículo 59 del Reglamento Cambiario de la Ley Monetaria y Financiera No. 183-02 del 21 de noviembre de 2002.
Perspectivas económicas para 2026 en República Dominicana
El portal Infobae señaló que República Dominicana se prepara para 2026 con un panorama económico y político alentador, según un informe de la firma global UBS Financial Services.
El documento destaca una aceleración del crecimiento real del PIB hacia el 4% en dicho año, impulsada por tasas de interés más bajas y un entorno internacional más favorable. Se proyecta que la estabilidad política y las políticas pro-mercado seguirán respaldando el dinamismo económico del país.
Para 2026, UBS anticipa que la reducción de las tasas de interés liberará demanda interna y estimulará la inversión, mientras que un entorno externo más estable favorecerá la recuperación del turismo.
El portal internacional informó además que el informe considera que un estímulo fiscal focalizado contribuirá a robustecer la actividad económica a lo largo del año.
En materia fiscal, el gobierno dominicano ha adoptado un enfoque activo para contrarrestar el crecimiento moderado.
El Congreso aprobó un presupuesto suplementario que eleva el gasto de capital en 0,4% del PIB para 2025, ampliando el déficit global al 3,5% del PIB. Para 2026, el Ministerio de Hacienda apunta a un déficit fiscal global de 3,2% del PIB y un superávit primario de 0,5%.
Entre los factores más influyentes en la evolución del tipo de cambio, destacan las decisiones de política monetaria tanto del Banco Central de la República Dominicana como de la Reserva Federal de Estados Unidos, la demanda interna de dólares vinculada a las importaciones y el comportamiento de la economía local, así como el esperado fortalecimiento global del dólar estadounidense hacia el cierre de 2026, dentro de un escenario de depreciación controlada.
El Banco Central estima que el tipo de cambio alcanzará aproximadamente $66.35 en septiembre de 2026 y cerca de $69.15 un año después, anticipando una tendencia de depreciación contínua.
El análisis destaca que la deuda pública bruta se mantendría estable en torno al 58% del PIB durante los próximos 12 a 18 meses a partir de noviembre del año pasado, siempre que no se produzcan eventos macroeconómicos inesperados.
UBS señala que los sólidos superávits provenientes de exportaciones de servicios y remesas compensarán los déficits de las cuentas de ingresos y comercio de mercancías, proyectando que el déficit por cuenta corriente rondará el 2-2,5% del PIB a finales de 2025 y 2026.
La inversión extranjera directa neta se estima cerca de 3,5%–4,0% del PIB, con el turismo, el comercio, la industria, la energía y el sector inmobiliario como áreas clave. Esta inversión sería suficiente para cubrir la brecha externa, según datos del Banco Central de la República Dominicana citados por UBS Financial Services.
Finalmente, el informe proporcionado por la firma de servicios financieros advierte sobre riesgos relacionados con eventos climáticos adversos y desafíos de gobernabilidad, comunes en mercados emergentes, aunque mantiene una visión optimista respecto a los indicadores económicos del país para 2026.