Presión
El bloqueo petrolero de Trump va paralizando poco a poco vida Cuba
En La Habana y en otras regiones se han normalizado en las últimas jornadas apagones de entre 10 y 15 horas diarias

Personas esperan por transporte en La Habana, Cuba.
La Habana.- EFE
El asedio petrolero de Estados Unidos a Cuba, rematando una crisis energética de año y medio, está poco a poco paralizando la vida en Cuba- del transporte público a los hospitales, de las gasolineras a las fábricas y las universidades.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó el jueves en una inusual comparecencia televisiva que desde diciembre el país no recibía combustible desde el exterior por las presiones de Estados Unidos y confirmó que la producción energética con motores de diésel y fueloil estaba paralizada.
También, avanzó la implementación de un plan de emergencia para tratar de subsistir sin petróleo procedente del exterior, aunque indicó que los detalles de este programa se irían dando a conocer en los días subsiguientes.
Las autoridades locales del municipio especial Isla de la Juventud, uno de los pocos puntos del país que apenas sufría cortes eléctricos, anunciaron este viernes un esquema de apagones rotativos para distribuir la escasa energía que se puede generar con sus generadores, que precisan diésel.
El mensaje divulgado en la emisora local Radio Caribe refirió que serán de cuatro horas con corriente y otras cuatro sin servicio, aunque estas últimas podrían extenderse según la “disponibilidad” de combustible.
Las autoridades locales anunciaron asimismo “la paralización del servicio eléctrico en edificios administrativos durante los fines de semana y la restricción de rutas del transporte público”, además del cierre de áreas recreativas y bares. En La Habana se han normalizado en las últimas jornadas apagones de entre 10 y 15 horas diarias y en amplias regiones de la isla.
La falta de combustible ya se siente en los servicentros (gasolineras) de todo el país y apenas se puede encontrar. En la provincia Sancti Spíritus (centro) las autoridades locales anunciaron, entre otras “estrategias”, destinar “exclusivamente” el “poco combustible disponible” para los hospitales, el transporte público, la distribución de alimentos y los servicios funerarios.