También en Honduras

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El lanzamiento a la reelección del presidente Juan Orlando Hernández, invocando una polémica interpretación constitucional, sacude el clima político en Honduras, donde el exmandatario Manuel Zelaya fue derrocado en el 2009 por intentar quedarse en el poder.
Analistas alertan que la intención de Hernández de aspirar a la reelección podría desatar movilizaciones sociales como las de los “indignados” que el año pasado tomaron las calles contra las denuncias de corrupción en el gobierno, tanto el actual como anteriores. “Con la voluntad del pueblo hondureño y con el apoyo de mi partido voy a ser el próximo presidente de Honduras”, proclamó Hernández, del derechista Partido Nacional (PN), el domingo. El PN invoca que la Sala de lo Constitucional declaró “inaplicable” el artículo 239 de la Constitución que prohíbe la reelección.
“Aunque sea reelegido, no va a poder gobernar tranquilamente”, advirtió el dirigente empresarial Adolfo Facussé. “Empezarán a estallar las marchas y van a venir los militares a golpear a la gente, a lanzarles gases”, alertó. Miles de personas marcharon durante más de tres meses el año pasado exigiendo “fuera JOH” (las iniciales del presidente), luego de que admitiera que US 84,000 de un desvío de más de US 330 millones del Seguro Social fueron a la campaña que lo llevó al poder.