Claudio Pascualini
Seis años del primer caso de COVID-19 en República Dominicana: el día que cambió la historia sanitaria del país
A seis años del primer contagio confirmado en el país, el sistema sanitario reporta cero casos en la última semana epidemiológica y mantiene activa la vigilancia, mientras el mundo deja atrás la fase más crítica de la pandemia.

Claudio Pascualini
Este 1 de marzo se cumplen seis años desde que la República Dominicana confirmó su primer caso de COVID-19, un hecho que marcó un antes y un después en la vida nacional y que dio inicio a uno de los capítulos más desafiantes de su historia reciente.
El paciente cero fue el ciudadano italiano Claudio Pascualini, quien había llegado al país el 22 de febrero de 2020 procedente de Italia, donde el virus ya se expandía con rapidez y afectaba a cientos de personas. Su caso fue confirmado por las autoridades sanitarias días después, en medio de una creciente alarma internacional por la propagación del nuevo coronavirus.
Tras presentar síntomas, Pascualini fue ingresado y mantenido en aislamiento en el Hospital Militar de la Fuerza Aérea Dominicana Dr. Ramón de Lara, donde permaneció hospitalizado durante aproximadamente 55 días hasta su recuperación. En ese momento se encontraba hospedado en un resort en la zona de Bayahíbe y, según trascendió, comenzó a sentirse indispuesto poco después de su llegada, sin sospechar que estaba contagiado con el virus que desataría una pandemia global.
La confirmación de ese primer caso desató una cadena de medidas extraordinarias: suspensión de actividades masivas, cierre de fronteras, restricciones de movilidad y un amplio despliegue del sistema sanitario para contener la enfermedad. El temor y la incertidumbre dominaron los primeros meses, mientras el país se adaptaba a nuevas rutinas marcadas por mascarillas, distanciamiento físico y toques de queda.
Seis años después, el panorama es radicalmente distinto
El Boletín Epidemiológico correspondiente a la Semana Epidemiológica 06 indica que no se registraron casos confirmados de COVID-19 en el territorio nacional. El Ministerio de Salud Pública, a través del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), mantiene activa la supervisión de enfermedades respiratorias y reafirma su compromiso con la detección temprana, la prevención y la atención oportuna en todo el país.
Aunque el virus dejó miles de fallecidos y profundas secuelas económicas y sociales, también impulsó avances en infraestructura hospitalaria, fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y una cultura de mayor conciencia sobre la salud pública.
De un brote en Asia a una pandemia global
El COVID-19 tuvo su origen a finales de 2019, cuando se reportaron los primeros casos de una neumonía atípica en la ciudad de Wuhan, en China. En cuestión de semanas, el virus cruzó fronteras y continentes, favorecido por la conectividad global. En marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud declaró oficialmente el estado de pandemia.

/vía REUTERS
Durante los años más críticos, el mundo enfrentó confinamientos masivos, colapso de sistemas sanitarios y una carrera científica sin precedentes para desarrollar vacunas en tiempo récord. Millones de personas perdieron la vida y la economía global sufrió una de sus peores contracciones en décadas.
En la actualidad, la enfermedad ya no representa la emergencia global que fue en 2020. La alta cobertura de vacunación, la inmunidad adquirida y mejores tratamientos han reducido significativamente la gravedad de los casos. En mayo de 2023, la propia Organización Mundial de la Salud anunció el fin de la emergencia de salud pública de importancia internacional por COVID-19, aunque el virus continúa circulando de manera controlada en distintos países.