Thomas: “El CDP necesita devolvernos el orgullo de pertenecer”

El Colegio Dominicano de Periodistas enfrenta el desafío de renovarse para responder a los cambios del oficio.
El editor y profesor universitario Juan Eduardo Thomas considera que el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) atraviesa una de sus crisis más profundas, marcada por la desconexión con su propia base profesional. A su juicio, la institución arrastra desde hace más de quince años una pérdida de credibilidad que amenaza con hacerla irrelevante.
“Existe una desconexión del Colegio con los profesionales del área”, advierte. Según Thomas, los periodistas no se sienten representados porque la directiva ha perdido independencia, opera con opacidad y carece de una agenda formativa actualizada. “Uno realmente no termina de saber qué hacen ahora mismo en el Colegio ni por qué lo hacen. No es el Colegio que uno quisiera que lo representara en estos momentos”.
El diagnóstico plantea parte de su propia experiencia. “Hace quince años que lo observo y la crisis de confianza se ha acentuado”, afirma, convencido de que la falta de sintonía entre el gremio y los periodistas explica por qué muchos se alejan de la vida institucional.
Despolitización y formación
Entre los retos inmediatos, Thomas coloca en primer plano la despolitización. Rechaza que las autoridades del CDP mantengan vínculos con el Estado. “No podemos seguir teniendo dirigentes que son funcionarios o dependen de un salario público, esa dependencia distorsiona el rol del CDP y erosiona su legitimidad”, subraya. Por eso, insiste en que la independencia sería “una señal clara de transparencia y de querer hacer que las cosas funcionen”.
Otro aspecto que considera impostergable es la formación profesional. A su entender, el Colegio ha abandonado el terreno de la capacitación en los temas que marcan el presente del periodismo. “Hoy la profesión está amenazada por el auge de la inteligencia artificial y yo no siento que haya una discusión seria en el sector periodístico dominicano para ver cómo vamos a abordar ese problema”. Cita también desafíos como los derechos digitales, la sostenibilidad económica de los medios y la protección de datos.
El joven periodista alerta: “Los estudiantes ya no buscan información como antes, todo lo canalizan por IA. Eso nos alcanzará si no nos preparamos”. Para él, la respuesta del CDP debería ser un programa sólido de actualización en alianza con universidades y organizaciones internacionales.
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El periodista también se detiene en la propiedad intelectual, convencido de que el gremio debe liderar la defensa de los contenidos ante las grandes plataformas tecnológicas como Google o Meta. “Están utilizando nuestros contenidos para entrenar sus modelos sin dar crédito ni pagar un solo peso a los medios, que ya enfrentan graves problemas de financiación”.
Relación con los medios
Otro flanco de desconfianza lo encuentra en el manejo del programa de pensiones. Aunque reconoce que podría ser un aporte importante, cuestiona su ejecución: “Muchos colegas con décadas de ejercicio han solicitado su pensión sin éxito, mientras otros más cercanos a la directiva la reciben sin problema”. Esa discrecionalidad, junto a denuncias de padrones irregulares y favoritismos, desalienta a los periodistas jóvenes a integrarse.
Evalúa la relación del CDP con los medios como “nula”. Asegura que, en sus años de ejercicio en el Listín Diario, no ha visto al presidente del gremio acercarse para conocer preocupaciones o necesidades. “El CDP no puede aparecer solo en campaña ni replicar el clientelismo del sistema político dominicano. Se requieren propuestas, debates y compromisos medibles”.
Es categórico sobre el rol que debería asumir el gremio en la defensa de la libertad de expresión y los derechos de los periodistas: “Ese debería ser su papel fundamental, pero no puede hablarse de independencia si sus directivos dependen de salarios gubernamentales o de intereses privados. El presidente del Colegio debe ser independiente”.
De cara al futuro, plantea dos posibles escenarios: un CDP renovado, transparente y con agenda formativa que logre convertirse en referente del debate público, o, por el contrario, un deterioro creciente que profundice la brecha con la sociedad. “Reconstruir la confianza y la credibilidad llevará tiempo. Hoy no tenemos garantías de que en diez años esa transformación se logre”.
Su mensaje final y contundente para los nuevos residentes de la Av. George Washington esq. Dr. Horacio Vicioso es: “Que hagan las cosas bien y con decencia, que aprovechen la oportunidad de cambiar el rumbo del CDP y que nos devuelvan el orgullo de pertenecer a él. No pedimos la luna: pedimos un gremio que nos represente, nos forme y nos defienda”.