Reflexión
Debe nacer “otra cosa”
Creo y lo promuevo, que como dominicanos poseemos todos los elementos a nuestro favor para construir un país más vivible y próspero.

El PIB per cápita de República Dominicana y China se encuentran por encima de México
Creo en las estructuras políticas como instrumentos para canalizar las demandas de los pueblos y administrar los bienes del Estado a través de los líderes que el mismo pueblo eligió. Creo que existen personas con buenas intenciones y desean lo mejor para la República Dominicana. Creo y lo promuevo, que como dominicanos poseemos todos los elementos a nuestro favor para construir un país más vivible y próspero.
Pero creer no es suficiente, para que un país sea próspero y estable también debemos identificar las debilidades que no nos permiten crecer como país; y más que debilidades, las conductas tóxicas y socialmente cancerígenas que nos frenan para crecer como Estado, aquellas que paralizan el desarrollo del pueblo dominicano y afectan la percepción de aquellos que por ósmosis están absorbiendo los modelos de liderazgos que existen en la República Dominicana; nos referimos al liderazgo que prevalece en casi todas las organizaciones políticas, el populismo, el clientelismo, la compra de cédulas y del voto, la participación de candidatos no calificados y cuestionables, la malversación de fondos públicos, el exceso de centralismo en la figura y no en las instituciones, el caudillismo disfrazado de democracia y podríamos seguir la lista.
Es obvio y es imposible que un país pueda prosperar cuando el sistema democrático descansa en los hombros de personas socialmente disfuncionales, cuando el liderazgo no se lanza a cambiar el paradigma de hacer política sería y que genere una real transformación. Debe levantarse una generación con un sentir de transformación radical pero sin caer en el caos, debe nacer “otra cosa” que sirva de contrapeso, que sea más grande que los mismos partidos políticos, que sirva de inspiración y de medida moral. A esa otra cosa le podríamos llamar contrapeso, masa crítica, conciencia, despertar…pero sí, es necesario un cambio de paradigma en el liderazgo político.
Cuando una población se organiza para buscar soluciones reales, para generar conciencia, articulando la creación de una masa crítica insertada en cada municipio del país, que busca repuestas prácticas y reales para parir resultados transformacionales, cuando esa masa crítica de dominicanos piense más allá de lo que ahora se ve como común y casi natural, cuando esto suceda, estoy más que seguro que seremos diferentes, nos convertiremos en el Singapur del Caribe.
Aquí lo que nos hace falta para generar una transformación en el Estado dominicano, en la psiqui del dominicano (paradigma) no es más de lo más, no es volver a lo que ya fue y ahora es, no son candidatos intelectuales, no son personas que nos hablen duro y fuerte para convencer al pueblo, no es más abrazos, nada de eso; para parir y ocasionar una evolución social, una metamorfosis, una nueva etapa de oro, una transformación, solo necesitamos personas con conciencia, que abracen y promuevan un nuevo estilo de liderazgo.
Y saben algo, eso está pasando, está sucediendo y muy pronto podremos ser parte de la otra cara, algo más allá de una estructura política. Debemos creer, debemos crear sinergia, buscar el cómo y articular ese sentir a través de la cohesión social, generando pertenencia, confianza y esperanza.