Política
La democracia languidece

Retrato
Bajo ataques desde la derecha y la izquierda, la democracia en muchos países languidece. La izquierda radical siempre ha estado inconforme con la oferta democrática: es un engaño de la burguesía, dicen. La derecha radical siempre ha visto con recelos la democracia porque se opone a la garantía de derechos civiles y sociales.
Que la democracia es imperfecta, no hay dudas. Que es mejor que todos los otros regímenes políticos, lo dijo Churchill. Por ser imperfecta y nunca poder otorgar todo lo que promete, la democracia con frecuencia colapsa, a pesar de tantas luchas por tenerla.
En los países de economías mercantilistas, con mucha desigualdad y limitados beneficios sociales (como en América Latina y el Caribe), la inconformidad con la democracia se aloja en mucha gente. Los derechos civiles se trivializan frente a la precariedad de los derechos sociales y económicos.
En los países de economías capitalistas desarrolladas, la democracia se afianzó, pero aún en esas languidece porque las fuerzas de ultraderecha libran actualmente una batalla feroz contra los derechos alcanzados por grupos históricamente marginados.
Por ejemplo, un blanco de ataque de la ultraderecha en los países del capitalismo desarrollado son los inmigrantes. Los definen como destructores de la civilización occidental que no merecen derechos ni protección. La expulsión es un decreto.
Los inmigrantes indocumentados reciben la mayor deshonra y persecución, pero la campaña antiinmigrante afecta a todos, independientemente del estatus migratorio.
Sin la conquista de derechos ni la protección de derechos adquiridos, estamos ante un Estado autoritario, aunque conserve algunos ribetes democráticos. Y vivimos en la sociedad de la crueldad, donde hay que aplastar para ganar.
La democracia es utopía, un norte para guiar la sociedad hacia un estadio mejor. La dificultad para seguir ese norte es la esencia del descontento y del fracaso.
En la década de 1930, el mundo presenció el colapso de la mayoría de las democracias existentes en Europa. Surgió el fascismo, un sistema que promovió el genocidio para quienes consideró no merecían ningún derecho.
Actualmente caminamos en una dirección similar; y no se ha presentado todavía una crisis económica de la magnitud de la Gran Depresión, preludio para el surgimiento del fascismo.
La garantía de derechos se derrumba dentro de las naciones y a nivel internacional. El uso de la fuerza brutal y vulgar se afirma ante el asombro de muchos que no hacen nada para defender la democracia porque han dejado de creer en ella, si alguna vez creyeron
El ataque a la democracia aún de manera silenciosa es el signo más evidente de que caminamos hacia el colapso del mundo que conocimos en las últimas décadas. No fue perfecto ni cercano a ello, pero se avanzó en establecer derechos a favor de diversos grupos sociales y mejorar el nivel de vida de mucha gente.
La democracia languidece sin defenderse porque ya fue desacreditada por sus opositores. La ultraderecha avanza en todas las democracias liberales para enterrarlas.
La mentira ha aplastado la verdad y surgen falsos salvadores con sermones de grandeza hueca. Identificarlos es vital para cambiar el rumbo de la humanidad.