Futuro
¡Demos un ejemplo con un regreso al futuro! ¡Libros impresos para mejor educación!
Nuestro país se encuentra entre los siete principales de América Latina, y se estima el quinto más próspero de la región, de acuerdo al Índice de Prosperidad.

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“Desde hace cuatro días –comenta Herminio-, vengo analizando la noticia más importante a nivel mundial y, para mi asombro, es increíble como casi está pasando ‘por debajo de la mesa’… ¡Píndaro! –le exclama a su alter ego-, tus análisis son siempre muy atinados… ¿Puedes comentarnos?”… Sin perder su tiempo, se sienta cómodamente y reflexiona: “Suecia es el quinto país más extenso de Europa, con 450,295 kilómetros cuadrados de superficie, y nuestro país es el segundo más grande del Caribe, después de Cuba, con una extensión aproximada de 48,671 kilómetros cuadrados. Suecia es un estado soberano bajo un régimen social y democrático, con una población aproximada de diez millones y medio de habitantes, concentrando dos millones y medio (24%) en su capital, Estocolmo. Nuestro país posee, aproximadamente, once millones y medio de habitantes, concentrando tres y medio millones de esos (30%) en la ciudad de Santo Domingo, su capital, gobernado bajo un régimen democrático y representativo, regido por una Constitución. Del total poblacional de Suecia, un 84% vive en zonas urbanas mientras que, en la República Dominicana, cerca de un 80% se estima está en las áreas ya urbanizadas. Es importante hacer notar que un 98% de la población sueca tiene acceso al Internet y, en nuestro país, un 89% de su población logró esta facilidad de servicio”.
“Esta semana se ha anunciado oficialmente, que Suecia apuesta ahora por el regreso a los libros físicos en las aulas. El gobierno sueco anunció una inversión superior a los 100 millones de euros (RD$7,200,000,000.00 aproximadamente) para reemplazar las tabletas y pantallas por libros impresos, tras detectar un descenso en el rendimiento académico, la comprensión lectora y la capacidad de concentración de los estudiantes. Estudios del Ministerio de Educación de esa nación señalan que la lectura en dispositivos retro-iluminados exige mayor esfuerzo cognitivo y genera más distracciones, afectando el pensamiento crítico y la memoria. El objetivo de esta iniciativa busca garantizar que cada estudiante tenga un libro físico por materia, haciendo del papel la base principal del aprendizaje, mientras que la tecnología quedará como apoyo complementario. Con esta decisión, Suecia se plantea un logro inmediato: Posicionarse como referente en la búsqueda de un equilibrio entre innovación y educación efectiva, priorizando entornos libres de distracciones y fomentando una mayor profundidad en el aprendizaje”.
“Nuestro país se encuentra entre los siete principales de América Latina, y se estima el quinto más próspero de la región, de acuerdo al Índice de Prosperidad. Con este aval, podemos re-orientarnos a ofrecer facilidades de enseñanza a cerca de un millón y medio de estudiantes, hacia un esfuerzo sostenido que intente ampliar el acceso a una educación pública de calidad, entrada en el desarrollo integral de los estudiantes. Debemos enfocarnos en logros muy específicos, orientados no sólo a atraer turistas, resaltar la imagen de grandes deportistas –en especial peloteros en grandes ligas-, promover la producción agrícola, e impulsar valiosos esfuerzos en el sector de zonas francas. De acuerdo a datos estadísticos, la pandemia obligó a que se aprobaran necesarias inversiones (que rondaron por los 19 mil millones de pesos a través de PNUD) en aspectos tecnológicos, parte de cuyo compromiso (95%) fue destinado a la adquisición de 800 mil dispositivos –entre laptops, notebooks y tabletas y, el 5% restante a la compra del software relacionado a los equipos adquiridos. Lamentablemente, de acuerdo a informes periodísticos oficiales, una parte importante de ese equipo adquirido durante la pandemia todavía no ha sido distribuido en escuelas y permanecen en almacén”.
“Es momento de cambiar la tendencia y sentar un precedente histórico, tomando como referencia que un país como Suecia está ya comprometido a reemplazar las tabletas y pantallas por libros impresos. Nosotros hemos tenido la suerte de que se nos facilitó un aprovechamiento físico de equipos tecnológicos que sólo han promovido el querer saber cuánto equipo se compró, sin haber medido la certeza de una medición del aprovechamiento de los usuarios en estos años y saber, a ciencia cierta, si estos aspectos (rendimiento académico, comprensión de lectoría, y capacidad de concentración en el estudiante) que son el soporte lógico de una inversión en el sector educativo público han llenado su cometido”.
Es ahora Herminio que, luego de escuchar a Píndaro, expresa: “A través de la historia reciente, Suecia ha enfatizado la importancia del juego en desarrollo y el aprendizaje del niño. ¡Es momento para nosotros imitarlos! ¡Demos un paso único en la América Latina que se convertiría en ejemplo para el resto del mundo! Si tenemos que reformular el presupuesto de este aspecto: ¡Hagamos el cambio!”.