Guardianes de la verdad Editorial

Siembra acelerada 

Hoy .

Buena oportunidad para el fomento agrícola

Las autoridades del Gobierno central y de la Secretaría de Agricultura pusieron en marcha un programa de fomentalismo agrícola que en poco tiempo llenó al país de alimentos de origen rural.

Fomentalismo

Fomentalismo

Creado:

Actualizado:

Cuando entre los profesionales de la agropecuaria se habla de fomentalismo se alude a un proceso particular que enfatiza la siembra acelerada de alimentos y la creación de un tinglado de medidas económicas y fiscales para estimular las producciones avícolas y pecuarias. Este fomentalismo garantiza, como ningún otro fenómeno, lo que modernamente llamamos soberanía alimentaria. Entre nosotros, ya en 1963, en los tiempos del Consejo de Estado, se promulgó una Ley de Fomento Agrícola. En otro período, en los años inmediatamente posteriores al paso por el país de los fenómenos atmosféricos David y Federico, las autoridades del Gobierno central y de la entonces Secretaría de Agricultura pusieron en marcha un programa de fomentalismo agrícola que en poco tiempo llenó al país de alimentos de origen rural. Siempre, la intención, el objetivo de este tipo de medida es evitar que la población sufra de escasez de alimentos y de la consiguiente erosión inflacionaria. Aunque ordinariamente el fomentalismo es un antídoto para períodos de escasez o de circunstancias que apuntan hacia ella, lo más prudente y saludable para un país es mantener una política de siembras y cosechas que eviten que el costo de la vida penalice a los consumidores, sobre todo a los que perciben menores ingresos. Esta es una consideración que siempre deben tener en cuenta las autoridades del sector agropecuario y quienes, desde otros ámbitos gubernamentales, son responsables de las políticas alimentarias.

Nos parece que el país necesita en estos momentos un mayor énfasis en la producción de alimentos, política que lógicamente tendría que ir acompañada de medidas crediticias, fiscales y de comercio que induzcan a los agroproductores a sembrar sus predios y a mejorar sus hatos. Cuando los mercados están abarrotados de alimentos, la ciudadanía respira optimismo y esperanza. Los diseñadores de políticas públicas deben tener en cuenta lo que cada vez se dice con mayor convicción: tenemos una población nativa sobre los once millones de habitantes, una población flotante de turistas que sobrepasa los 10 millones y somos, para beneficio nuestro y de ellos, los principales suplidores de alimentos de los pobladores de Haití. Por suerte, además, la República Dominicana dispone de grandes extensiones de tierras baldías, de agua y de una tradición de siembra y cosecha que solo reclama iniciativas e innovación.

Sobre el autor
Hoy .

Hoy

tracking