Obras Públicas
Falta el peralte
La falta de mantenimiento a las obras públicas cuesta nadie sabe cuántos millones de pesos anualmente al Estado.

Obras Públicas anuncia cierres nocturnos en la 27 de Febrero y el Kilómetro 9
La falta de mantenimiento a las obras públicas cuesta nadie sabe cuántos millones de pesos anualmente al Estado. A veces mal pienso que no es descuido sino defensa de intereses corruptos que permiten y apoyan el deterioro de las obras y obtener presupuesto para reparación y mantenimiento. Hay un círculo vicioso que opera, también, en la falta de inspección de las obras públicas en construcción, lo que permite que las mismas tengan una vida útil tan corta como la llegada de la primera tanda de aguaceros. Cuando se repara o construye una calle, una avenida, no se le da el desnivel necesario ni se estudia en qué dirección corre el agua de lluvia para facilitar el desagüe, eso no importa, lo relevante es que el Alcalde o el Presidente de la República corte la cinta inaugural y diga y escuche discursos rimbombantes.
En eso nos hemos pasado la vida mientras… En el pasado reciente se inició la construcción y creo que se construyeron varias escuelas en terrenos de particulares, en otros casos los edificios se iniciaron en terrenos no aptos y las construcciones resultaron con defectos graves en su estructura. La relación entre la inversión pública y la calidad de la obra ejecutada es muy pobre, tanto como el monto de la coima que da el contratista al inspector del Gobierno que supervisa la ejecución de esta. Da pena, vergüenza y rabia ver que una calle, una avenida recién inaugurada se inunda al primer aguacero. Lo peor es que como que a nadie le importa el dinero invertido, malgastado, que sierve para enriquecer contratistas mientras el dinero del pueblo se vuelve sal y borrajas. Es preciso crear un organismo centralizado, independiente, que se ocupe de la inspección y seguimiento de las obras públicas en construcción y la vigilancia de estas durante su vida útil. El ingeniero Rafael Armando (Fellito) Corominas Pepín me señalaba cómo la falta de mantenimiento se comía el pavimento de la autopista Duarte por el agua que se metía debajo de las losas de hormigón. Las losas se cuarteaban y se quebraban debido al agua acumulada bajo las mismas, hasta que se rompieron y, entonces, sí apareció el presupuesto para reparar y mantener la vía. El ingeniero Eduardo Estrella, Ministro de Obras Públicas, propone ampliar las carreteras a cuatro vías en ambas direcciones para facilitar el tránsito y transporte, ante el creciente número de vehículos en calles y carreteras.
Mientras se siga importando tan alto número de vehículos, ninguna carretera ni vía será suficiente. No es por ahí. Se precisa transporte colectivo decente y organizado y regular la importación de vehículos para uso privado con altos aranceles.