Guardianes de la verdad Opinión
Julio Ravelo Astacio

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Sin menoscabo de ninguna otra área del conocimiento técnico-profesional, ni de la misma carrera de medicina, la Psiquiatría, es una especialidad que demanda de innumerables exigencias, condiciones y esfuerzos. El que aspira a ser psiquiatra debe haber resuelto sus propias dificultades y conflictos emocionales. No debe arrastrar sus frustraciones y debilidades a la atención de sus pacientes.

Además de una rigurosa formación integral como médico, la especialización en Psiquiatría requiere entre 3-4 años de residencia. Habitualmente, este período incluye un año de rotación en medicina interna y, según el programa de residencia, rotaciones por tratamiento de adicciones, sexualidad humana, psiquiatría infanto-juvenil y neuroimágenes. Durante nuestra formación, debemos adquirir experiencia clínica en desintoxicación y manejo de abstinencia, trastornos por consumo de alcohol, drogas ilícitas y medicamentos, comorbilidad psiquiátrica-adictiva, así como intervenciones de urgencia y programas de rehabilitación.

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Tratamos con personas emocionalmente alteradas, que incluso pueden poner en duda la capacidad del Dr./a para manejar su situación, a veces, con trastornos importantes de la percepción y valoración de las cosas, que en ocasiones no les importa que su familia le haya llevado al Dr., ni su propia existencia parecería importarle o, donde las voces que escucha le inducen a pensar que le quieren hacer daño, que existe una trama contra él/ella, que no existe razón alguna para luchar por mantener su existencia, que tiene días sin poder dormir. La agresividad de muchos pacientes se puede manifiestar contra su Dr/a.

Por esto y otras razones, el psiquiatra requiere una combinación de sólidos conocimientos de la salud mental, inteligencia emocional, personalidad madura, empatía, paciencia, resiliencia, habilidad para construir buenas relaciones terapéuticas con sus pacientes, discreción, amabilidad, consideración, comprensión, flexibilidad, tranquilidad, mostrar interés por lo que comunica el paciente, que debe ser su centro de atención, acompañamiento motivador y esperanzador, visión integral más allá de los síntomas, calidez, cercanía, lenguaje comprensible sin tecnicismos innecesarios.

El papel del psiquiatra debe estar centrado en ayudar a los pacientes en sus procesos por recuperar y mantener su salud mental. Mediante la medicación apropiada y toma de conciencia sobre comportamientos erróneos o baja autoestima, se puede trabajar con los pacientes para aliviar síntomas, mejorar sus habilidades para enfrentar y optimizar su capacidad de respuesta, cambiar a una actitud más realista, positiva, para superar las dificultades inherentes del diario vivir. Al brindar un entorno seguro, de apoyo, empoderamos a los pacientes para que exploren sus pensamientos, sentimientos, comportamientos, provocando una mayor autoconciencia y crecimiento personal. La oportunidad de facilitar un cambio positivo, presenciar la resiliencia, el progreso de nuestros pacientes es profundamente gratificante, mostrando el impacto que nuestra labor puede tener en la vida de estos. El esfuerzo intelectual que conlleva diagnosticar enfermedades complejas, seleccionar el tratamiento más apropiado y mantenerse al día con los nuevos conocimientos, nos obliga a estar muy involucrados con nuestro trabajo.

Sin embargo, algunas personas estudian psiquiatría con el objetivo de superar sus propios conflictos y frustraciones ¡Craso error! es aconsejable que procure usted ayuda profesional y supere dificultades antes de dedicarse a esta especialidad.

Para ser psiquiatra, al igual que para cada una de las profesiones, se requiere un particular talento, desafortunadamente no todos lo tenemos. Está entrañablemente vinculado con una alta sensibilidadhumana, con sentida vocación de servicio, interés en orientar y ayudar a las personas que presenten trastornos mentales.

Procurar la solución de los trastornos mentales, es una de nuestras principales responsabilidades. El psiquiatra nunca debe ser fuente generadora de conflictos, por el contrario, debe procurar ser vía de solución de los mismos.

¿Qué debe hacer el psiquiatra para protegerse en el ejercicio de esta profesión, dado el elevado compromiso emocional que esta conlleva: agotamiento, trauma indirecto, incomprensiones, presiones del paciente y familiares?

  • Reconocer y prevenir el desgaste emocional: cultivar la resiliencia y estrategias de autocuidado.
  • Evitar sobreimplicación emocional.
  • Mantener redes de apoyo.
  • Realizar ejercicios físicos, meditación.
  • Dieta balanceada.
  • Procurar un sueño reparador.
  • Compartir con familiares, colegas y amigos.
  • Practicar actividades placenteras (arte, música, viajes, lectura).

Ser psiquiatra es alta responsabilidad profesional y social. Hagamos honor a este compromiso.

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Julio Ravelo Astacio

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