QUÉ SE DICE

QUÉ SE DICE
CLAUDIO ACOSTA
c.acosta@hoy.com.do
A medio talle. Las quejas de quienes han tenido la oportunidad de estrenar la recién inaugurada carretera Santo Domingo-Samaná, construída a un costo de US$150 millones mediante el sistema de concesión, han estado concentradas, como era de esperarse, en el alto costo del peaje, pero también en un hecho insuficientemente inexplicado: aún no está terminada. ¿Se acabaron los cuartos y se piensa concluir la vía con lo que se recaude en los peajes? ¿O alguna razón de carácter político apresuró su apertura no obstante encontrarse a medio talle? ¿Por qué tanta prisa?
No hay dudas de que la nueva vía de comunicación constituye, por lo que supone en ahorro de tiempo y dinero así como de estímulo al turismo hacia una de nuestras más bellas regiones, un acontecimiento digno de celebrarse, pero una carretera a medio construir es una invitación a los accidentes, sobre todo en horas de la noche. Ojalá que, ya que se ha precipitado su apertura y puesta en funcionamiento en esas condiciones, se tomen las previsiones de lugar señalizando los tramos inconclusos, para que nos ahorremos desgracias que nos echen a perder tan pronto la alegría de contar con una vía de comunicación de tanta trascendencia.
La Hidra del PRD
Ya es un hecho: el PRD hará una oposición firme al gobierno peledeísta, ratificando así la decisión tomada días atrás por el Presidium. Eso significa que, tal y como se había anunciado, el principal partido de oposición se abstendrá de participar en cualquier iniciativa de diálogo que promueva el gobierno, aunque sí lo hará cuando ese diálogo lo convoque alguna organización de la sociedad civil o cualquier otro sector de la vida nacional que procure su apoyo o participación en beneficio del interés nacional.
Pero ese anuncio es apenas el primer paso que muda El Glorioso, como gustaba llamarlo a Peña Gómez, en el largo camino de su regeneración política, que necesariamente pasa, según algunos analistas, por la renovación de su dirigencia. Sin embargo, tiene primero que vencer a su más encarnizado enemigo, al más peligroso y destructivo de todos, pues nace y se alimenta de sus propias entrañas: la lucha de tendencias, la hidra que ya empieza a mostrar sus siete cabezas amenazando con devorarlo todo.