Lucha por derechos
No a la violencia contra la mujer

Cepal
Todos nacimos de una madre que durante nueve meses nos mantuvo en su vientre, dándonos parte de su existencia para darnos la vida. Ella nos cuidó, alimentó, protegió y vivió de cerca cada uno de los momentos más débiles y delicados para prepararnos y permitirnos andar por estos caminos.
La inmensa mayoría de los hombres tenemos hermanas, hijas, sobrinas, primas, esposas, novias, compañeras de estudios, de trabajo. Entonces ¿cómo no pensar en ellas cuando aparecen en tu mente imágenes agresivas, impulsos horrorosos que te llevan a la violencia contra la mujer?
La violencia incluye un complicado conjunto de emociones y estados afectivos cuyo origen y expresión obedece a estados emocionales intensos y consiste en la tendencia a estallidos de cólera, generalmente desproporcionados a los estímulos que los generan. Estas explosiones son intermitentes o esporádicas, duración variada y acompañadas de grados en ocasiones incontrolables de agitación y tendencias a destruirlo todo.
Si revisamos sus causas encontraremos que pueden ser tanto psicógenas como: conflictos, celos, rabia, trastornos de personalidad. Y orgánicas, tales como alteraciones cerebrales. Además, las provocadas por el uso y abuso de alcohol, drogas ilícitas, entre otros.
En un informe mundial sobre violencia y salud la OMS, 2002, la define como: “El uso intencionado de la fuerza física o, el poder real o como amenaza contra sí mismo, otra persona o contra un grupo o comunidad, y cuyo resultado produce o tiene una alta probabilidad de producir lesión, muerte, daño psicológico, problemas del desarrollo o privación”.
Las conductas violentas han causado estragos en la humanidad a través de los años. Esta tendencia ha ocasionado preocupación y reacciones que generan una actitud solidaria para con las mujeres en todo el planeta, ya que ellas sufren las consecuencias de esa despreciable actitud de muchos hombres
La violencia incluye un complicado conjunto de emociones y estados afectivos a través de los años. Esta tendencia ha ocasionado preocupación y reacciones que generan una actitud solidaria para con las mujeres en todo el planeta, ya que ellas sufren las consecuencias de esa despreciable actitud de muchos hombres.
Destacar que la dimensión del problema ha sido tal que el movimiento feminista latinoamericano con sus demandas logró sensibilizar a organismos como las Naciones Unidas que, respondiendo a sus solicitudes el 17 de diciembre 1999 mediante resolución 54/134, asumió sus reivindicaciones, y ese alto organismo mundial invitó a partir de entonces a los gobiernos y organizaciones internacionales a convocar actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública sobre la dimensión del problema de la violencia contra la mujer.
El 25 de noviembre fue escogido en conmemoración del asesinato de las hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa, ocurrido en esa fecha. ¡Honor a esas mártires!
Varios autores coinciden en que la violencia contra la mujer se ha convertido en un problema estructural. Se dirige hacia las mujeres con el objetivo de mantener o incrementar su subordinación al género masculino. El combate contra la violencia de género tiene una importante dimensión política según otros especialistas.
Algunos datos que valen la pena tener en cuenta:
• A nivel global 1 de cada 3 mujeres han sufrido alguna forma de violencia de género a lo largo de su vida. En América Latina y el Caribe la prevalencia sube a 2 de cada 3.
• En 2023, alrededor de 3,897 mujeres fueron víctimas de feminicidio (CEPAL, 2024).
• Unas 11 mujeres son asesinadas cada día en América Latina y el Caribe. Más del 65% de los feminicidios fueron perpetrados por la pareja o ex pareja de la víctima (CEPAL, 2024).
• El 73% de las mujeres han experimentado alguna forma de violencia en línea en la región, y así el 60% de niñas y jóvenes de todo el mundo han sido víctimas de diferentes formas de ciberacoso en redes sociales (Mesecvi, 2022). nuestro país las muertes de mujeres fallecidas en condiciones de violencia, según la ONE fueron: 2020-134, 2021-144, 2022-163, 2023-137 y 2024-130. Las cifras aportadas muestran una tendencia a la baja, pero, debemos insistir en programas radiales, prensa escrita y televisada, redes sociales, para educar a la población en el respeto a la vida e integridad de la mujer. Al mismo tiempo agilizar las medidas preventivas y las que sancionen a los agresores. Cuidemos y respetemos la integridad y la vida de nuestras mujeres. ¡No a la violencia contra la mujer! Esa debe ser la meta.