Guardianes de la verdad Areíto
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Parte 1/3

Frank Moya Pons es una figura central en la historiografía dominicana contemporánea. Su formación académica le ha permitido construir una obra que combina análisis estructural, rigor documental y sensibilidad social. El autor va más allá de los eventos aislados, las biografías individuales o las narraciones cronológicas para enfocarse en las estructuras subterráneas que organizan la vida social, económica, política y cultural de una sociedad a lo largo del tiempo. Procura entender los sistemas subyacentes que condicionan y explican los acontecimientos históricos como son las instituciones, las relaciones de poder, los modos de producción, los patrones demográficos y las mentalidades colectivas, entre otras no menos importantes.

Pasemos a mencionar los principales aportes de Frank Moya Pons (FMP) desde una perspectiva crítica, evitando idealizaciones y centrando la atención en el valor metodológico y educativo de su trabajo. Pero antes, conviene precisar que el título de este escrito no responde a una intención laudatoria, sino que busca sintetizar una trayectoria intelectual orientada a pensar críticamente el país desde sus fundamentos históricos. La labor sostenida, metódica y de acceso público que ha desarrollado FMP ha contribuido a desmontar narrativas simplificadoras, enriquecer el análisis historiográfico y fomentar una conciencia crítica sobre el devenir nacional. No se trata de exaltar una figura, sino de reconocer un trabajo que ha convertido la historia en herramienta interpretativa y espacio de reflexión colectiva. En sus textos, en el aula y en los debates especializados, Moya Pons ha ejercido el oficio historiográfico con disciplina, claridad y sentido de propósito.

Puede leer: Rafael Peralta Romero. Diccionario de gentilicios dominicanos

Que la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo 2025 le rinda homenaje es más que un acto simbólico, un reconocimiento al impacto intelectual y didáctico de una obra que ha modelado generaciones de historiadores, lectores y ciudadanos. En un país donde la historia ha sido tantas veces secuestrada por los discursos del poder, la figura de Frank Moya Pons permanece como un referente de independencia crítica y rigor analítico.

Hoy en el contexto global en que vivimos marcado por la aceleración informativa, la fragmentación de la memoria colectiva y la instrumentalización política del pasado, la obra de Frank Moya Pons adquiere una relevancia renovada. Estudiarla en esta época no es un ejercicio de erudición retrospectiva, sino una apuesta por el pensamiento crítico, la formación ciudadana y la dignificación del saber histórico en tiempos de incertidumbre. Y es que Moya Pons no solo ha contribuido a la historiografía dominicana con una producción rigurosa y sistemática sino que ha ofrecido marcos interpretativos que permiten comprender las estructuras profundas del devenir nacional y caribeño.

La necesidad de interpretar la historia radica en que las fuentes no ofrecen sentido por sí mismas: los documentos, testimonios, objetos y registros del pasado requieren ser seleccionados, examinados críticamente y situados en su contexto para que puedan adquirir significado histórico. Toda narración histórica implica perspectiva. Desde Heródoto (2001, original 320 a.C) hasta los historiadores contemporáneos, se reconoce que contar la historia implica tomar decisiones sobre enfoque, énfasis y marco teórico. No hay historia sin narrador, y todo narrador tiene una mirada. La interpretación permite comprender procesos: más allá de los hechos, el historiador busca explicar causas, consecuencias, estructuras y rupturas. Y en ese tránsito, el historiador que logra ser leído, como es el caso de Frank Moya Pons, cumple una función cívica de primer orden: convierte el conocimiento histórico en herramienta pública, accesible y transformadora. No solo informa sobre el pasado: forma conciencia, habilita preguntas y dignifica el pensamiento histórico como bien común.

En este siglo XXI atravesado por debates sobre identidad, justicia epistémica y reconfiguración de los relatos oficiales, su enfoque (basado en el análisis estructural, el uso de métodos cuantitativos y la crítica de las narrativas heroicas) proporciona herramientas para pensar el pasado con responsabilidad y el presente con lucidez. A parte de esto, su obra dialoga con las corrientes internacionales de la historia económica, social y cultural, lo que la convierte en un puente entre la historiografía local y los debates globales. Asimismo, en un momento en que la historia corre el riesgo de ser desplazada por discursos superficiales o manipulada por intereses coyunturales, estudiar a Moya Pons es reivindicar la historia como disciplina crítica, como lenguaje de la complejidad y como fundamento de la ciudadanía.

La amplitud de públicos que acceden y dialogan con la obra de Frank Moya Pons, desde académicos y docentes hasta estudiantes y lectores ciudadanos, evidencia que su labor trasciende la investigación especializada para asumir una función formativa. Su producción historiográfica no se limita a reconstruir el pasado: opera como instrumento analítico para el presente y como orientación crítica para el porvenir. Referirse a Moya Pons, en este sentido, no equivale únicamente a reconocer a un historiador influyente, sino a identificar una obra que ha redefinido los marcos interpretativos, metodológicos y pedagógicos del campo.

La relevancia de Frank Moya Pons (nacido en La Vega en 1944) no se limita a la extensión de su producción bibliográfica, sino que se manifiesta en su capacidad para transformar los marcos epistemológicos desde los cuales se ha interpretado la historia nacional. Incluso ha logrado articular metodologías propias de la historiografía global con una sensibilidad aguda hacia los dilemas históricos del Caribe insular. Teniendo como base la Licenciatura en Filosofía en la UASD, la Maestría en Historia Latinoamericana y Europea en Georgetown, y el Doctorado en Historia Latinoamericana y Desarrollo Económico en la Universidad de Columbia, ha logrado articular enfoques diversos y consolidar un estilo analítico definido por la sobriedad, la estructura y la profundidad interpretativa.

Desde esta plataforma intelectual, Moya Pons ha introducido en el estudio de la historia dominicana una perspectiva estructural que trasciende las narrativas centradas en figuras heroicas, liderazgos políticos o episodios aislados. Su enfoque propone una lectura más compleja y sistémica del devenir nacional, en la que las dinámicas económicas, sociales y culturales adquieren protagonismo como claves explicativas de largo alcance. Esta reconfiguración metodológica no solo ha enriquecido la historiografía local, sino que ha abierto nuevas posibilidades para pensar el pasado dominicano desde marcos comparativos, críticos y transdisciplinarios.

En el ámbito docente, Frank Moya Pons se ha distinguido por una actitud sobria y rigurosa, alejada de toda grandilocuencia y orientada más hacia la precisión conceptual que hacia la exposición espectacular. Consciente de los límites inherentes al conocimiento histórico, evita la afirmación de verdades absolutas y subraya el carácter provisional y revisable de la historia como disciplina científica. Esta modestia intelectual, lejos de ser una postura circunstancial, constituye un rasgo definitorio de su ejercicio académico. Su trayectoria docente incluye universidades de reconocido prestigio, entre ellas Columbia University, la Universidad de Florida y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, espacios en los que compartió su visión crítica sobre la historia regional. En reconocimiento a su legado, la PUCMM instauró en noviembre de 2016 la Cátedra de Estudios Caribeños Frank Moya Pons.

Nuestro historiador no escribe para glorificar el pasado, sino para comprenderlo críticamente, desentrañar sus estructuras y ofrecer herramientas para pensar el presente. En este sentido, su legado no es solo documental, sino profundamente formativo. Ha contribuido a la construcción de una conciencia histórica capaz de dialogar con la complejidad, la pluralidad, y la justicia equitativa. Su obra, marcada por la claridad expositiva y la densidad conceptual, se ha convertido en referencia obligada para quienes buscan comprender las dinámicas históricas y económicas que configuran la identidad dominicana y caribeña.

Sobre el autor

OFELIA BERRIDO

tracking