Día Mundial de la Serpiente: curiosidades que seguro no sabías

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Las serpientes fascinan a las personas en todo el mundo, ya sea por su belleza o por el peligro que entrañan. Por su importancia en la biodiversidad de la fauna terrestre, estos reptiles se han ganado un día: el 16 de julio es el Día Mundial de la Serpiente.
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A continuación, la revista de la naturaleza National Geographic reunió algunos datos y curiosidades de las serpientes, esos animales tan bellos como temidos.
1. Las serpientes pueden comer presas de tres veces su tamaño
Las serpientes pueden comer animales hasta tres veces más grandes que el ancho de su cabeza porque sus mandíbulas inferiores se separan de sus mandíbulas superiores. Una vez en la boca de una serpiente, la presa se mantiene atrapada entre dientes que miran hacia adentro.
Especies como la boa constrictora, es famosa por ser una de las serpientes más grandes de la naturaleza. Suele alcanzar entre 2 y 3 metros de longitud.
2. La Isla de las Cobras, la zona más habitada de serpientes
La isla en cuestión es Queimada Grande, también conocida como la Isla de las Cobras. Situada a unos 30 kilómetros de la costa de Brasil (en el estado de São Paulo).
La Isla de las Cobras es uno de los lugares más peligrosos del mundo, debido a la alta densidad de serpientes venenosas que acumula el territorio. La más peligrosa de todas, la Bothrops insularis, es la especie que gobierna la isla; es endémica de Queimada Grande y se considera que es una de las serpientes más mortales de la Tierra.
3. El mar también es hogar de serpientes
La mayoría de las serpientes viven en la tierra, pero hay alrededor de 70 especies que viven en los océanos Índico y Pacífico.
Las serpientes marinas y sus primas, las kraits, son algunas de las serpientes más venenosas que existen, pero representan una pequeña amenaza para los humanos porque son tímidas, gentiles y sus colmillos son demasiado cortos para causar mucho daño.
4. Tienen 4 tipos de dentición
Las serpientes poseen cúspides estrechas y afiladas en forma de aguja que penetran en la piel de la presa y permiten un agarre firme. En las serpientes venenosas los dientes maxilares poseen un conducto hueco a lo largo del núcleo del diente por el cual fluye el veneno. Estos dientes pueden denominarse colmillos. Entre las serpientes, se distinguen cuatro tipos de dentición:
Aglifa: tienen dientes macizos, curvados hacia atrás de tamaño relativamente uniforme para sujetar a las presas. Un ejemplo de serpiente que posea este tipo de dentición lo constituyen las boas y las pitones.
Opistoglifa: poseen uno o dos dientes posteriores agrandados y acanalados a ambos lados de la mandíbula superior, con capacidad de inocular veneno. Su posición hace difícil la inyección de estas sustancias tóxicas y resultan inofensivas para el ser humano. Muchos colúbridos son opistoglifos.
Proteroglifa: dientes cortos y fijos en la parte anterior de la mandíbula superior conectados cada uno a un canal de veneno. Este tipo de dentición está presente en todas las serpientes de la familia Elapidae como las cobras y mambas.
Solenoglifa: es el sistema más desarrollado de inoculación de veneno. Los dientes se ubican anteriormente y se caracterizan por ser grandes, alargados, curvos y móviles. Constan de un canal cerrado para la inoculación que recorre longitudinalmente el diente.
5. Mudan su piel
La muda o ecdisis implica la eliminación de extensos sectores de epidermis superficial. Durante este proceso se desprende toda la capa vieja o “camisa” del estrato córneo. Puede evidenciarse cuando la serpiente presenta opacidad en sus córneas, su comportamiento se ve alterado posiblemente por la disminución de la agudeza visual y la aceleración de su ritmo metabólico.
Por lo general, las serpientes suelen refugiarse en sitios oscuros cuando comienza este proceso y buscan superficies rugosas para desprenderse de la piel. Su frecuencia depende de la especie: por ejemplo, la serpiente cascabel realiza de tres a cinco mudas al año aunque este número puede ser influenciado por el estado nutricional del animal.
6. La serpiente más venenosa del mundo es de Australia
El taipán del interior o serpiente de escamas pequeñas (Oxyuranus microlepidotus) es nativa de Australia y es considerada como la serpiente terrestre más venenosa del mundo siendo su veneno entre 200 y 500 veces más tóxico que las serpientes cascabel. Este tiene acción neurotóxica y podría matar a un humano adulto en 45 minutos.

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