Para eliminar toxinas del intestino, el riñón y el hígado

Para eliminar toxinas del intestino, el riñón y el hígado
¡Depúrese con plantas!
Las alcachofas, el abedul y la bardana son hierbas ideales para favorecer el proceso de saneamiento del organismo. Después de un período de excesos alimentarios puede generarse una sensación de pesadez (por excesivo trabajo al que hemos sometido al aparato digestivo).
El hecho de sentirse hinchados, con el hígado fatigado, y tener una digestión lenta y difícil puede deberse a ciertos desórdenes intestinales. Para remediarlos, la naturaleza ofrece, a través de las plantas medicinales, opciones beneficiosas para depurar de manera natural el organismo: las plantas estimulan el drenaje, al facilitar la función de los órganos dedicados a la desintoxicación (hígado, riñones e intestino).
Drenaje: intégrelo en su rutina
El drenaje, en medicina natural, es un método para depurar el organismo. Estimula las funciones de los órganos capaces de eliminar sustancias de desecho (aumentan la secreción biliar y la diuresis y facilitan la evacuación intestinal). El drenaje ayuda al hígado, a los riñones, al intestino y a la piel a desprenderse de las toxinas acumuladas. Tras la cura, el organismo estará más limpio y con plena funcionalidad intestinal y digestiva.
Manual para una depuración 10
La manera más frecuente de consumir estas hierbas es a través de la tintura de hierba madre (TM). Se obtiene macerando la planta fresca en alcohol, y se adquiere en farmacias o herboristerías. Para consumir las hierbas es conveniente que se diluya en agua, preferiblemente mineral, y además deben mantenerse en la boca por lo menos un minuto antes de tragarse.
El tratamiento debe durar entre un mínimo de 20 días y un máximo de un mes: tres tomas diarias, siempre 20 o 30 minutos antes de las comidas.
Las tisanas es infusiones están indicadas para resolver problemas específicos, como desórdenes digestivos o intestinales. En algunas ocasiones, pueden complementar a la TM elegida y deben ser consumidas de noche, después de la cena.
Los remedios naturales ejercitan una acción específica sobre los órganos de drenaje y una acción más directa sobre las toxinas. Basta con elegir el remedio que pueda adecuarse mejor a los problemas que se sufran.
Un hígado a prueba de comilonas
Gracias al hígado, las proteínas y carbohidratos contenidos en los alimentos se convierten en bilis, sustancia que ayuda al organismo a diluir las grasas. En ocasiones, una alimentación excesiva puede fatigar este órgano y disminuir sus funciones principales.
Las plantas aliadas
Alcachofera: regula la circulación de la bilis y la absorción de las grasas por la sangre. Ayuda también a regular los niveles de triglicéridos y colesterol (grasas que, en exceso, pueden provocar numerosos problemas); asimismo, actúa como diurético, eliminando los líquidos que sobran. Su consumo está desaconsejado en los casos de lactancia, ya que reduce la producción de leche. Se deben consumir unas 15-20 gotas del extracto original, tres veces al día antes de cada comida.
Bardana o lampazo: se recomienda en los problemas de hígado que provocan la formación de forúnculos, granos y demás impurezas de la piel. Esta planta es capaz de estimular al hígado en su función de crear bilis, mejorar los procesos digestivos lentos y ayudar a depurar el cutis.
Utilice tíntura madre de bardana (Arctium lappa L), 15-20 gotas, tres veces al día, antes de las comidas y con poca agua.
La infusión: de abedul
Como complemento a las dosis de tintura original se pueden utilizar infusiones. La de abedul favorece la función diurética. Tómela por la noche después de la cena. Se prepara con una cucharadita de hojas secas (de venta en herboristerías), se deja reposar un cuarto de hora, se filtra y ya está lista para beber.
Intestino en equilibrio…
Funciona por dos
En el intestino se absorben las sustancias extraídas de los alimentos y se eliminan los desechos. Para garantizar su correcto funcionamiento y el mantenimiento de la flora intestinal se pueden consumir algunas hierbas.
La planta aliada
Helicriso: resulta la planta ideal cuando los desórdenes del intestino se producen con asiduidad. Estimula la creación de flora intestinal, desintoxica y regula el intestino. Además, acentúa la funcionalidad del hígado, de los jugos gástricos y del páncreas.
Se debe utilizar tintura madre de Helychrysum angustifolium, 15-20 gotas, tres veces al día, antes de las comidas y con poca agua.
La infusión: de jengibre
Para fomentar la movilidad intestinal conviene sumar a la cura una tisana de jengibre después de la cena. Utilice una cucharadita de raíz de jengibre y lleve el agua lentamente a ebullición, que se debe mantener un minuto. Déjela reposar un cuarto de hora antes de filtrarla.
Riñones a pleno rendimiento
Los riñones son esenciales en el proceso de depuración del organismo, ya que filtran los líquidos del cuerpo. Elimine a través de la diuresis los productos dañinos e inutilizables para el organismo. Para facilitar su trabajo, conviene beber mucho líquido, al menos un litro y medio al día, alternando infusiones y agua, limitando el te y el café.
La planta aliada
El abedul: facilita la eliminación de líquidos, sin los efectos secundarios de los fármacos diuréticos (suelen hacer perder sales minerales). Ejerce un efecto regulador sobre el ácido úrico de la sangre. Es idóneo para los grandes consumidores de carne o en caso de ácido úrico elevado.
Además, favorece la eliminación de toxinas por el aumento de la sudoración. Utilice tintura madre de Bertula alba L. 15-20 gotas, tres veces al día (durante 20-30), antes de la comida.
La infusión: de romero
Para estimular los efectos del abedul puede añadir una tisana de romero tras la cena. Lleve a ebullición una taza de agua con una ramita de romero fresco (Rosmarinus officinalis) o una rama de planta seca. Al empezar a hervir, apague el fuego y que repose 15 minutos. Bébala templada
FUENTE: PREVENIR