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Competencia internacional

¿Un robot que juega baloncesto? La historia del Team Merengue que salió de escuelas públicas dominicanas

El equipo está conformado por 15 estudiantes de cuatro centros educativos públicos, organizados en distintas áreas

Ashley Jiménez, Kiara Paulino y Jara Sánchez

Ashley Jiménez, Kiara Paulino y Jara SánchezElieser Tapia

Merilenny Mueses
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¿Un robot que juega baloncesto construido por adolescentes dominicanos que se identifican como Team Merengue?

Sí. Y detrás de ese nombre -tan criollo como simbólico- hay 15 estudiantes de centros educativos públicos que se preparan para competir en la FIRST Robotics Competition frente a más de 3,000 equipos de distintos países.

Desvelos, largas horas de preparación, estrés y mucho talento han marcado el camino de estos jóvenes, que hoy representan mucho más que un equipo: representan el potencial de la educación pública dominicana.

Son el Team Merengue. Sí, muy dominicanos. Su nombre no es casualidad.

Ashley Jiménez, Kiara Paulino y Jara Sánchez

Ashley Jiménez, Kiara Paulino y Jara SánchezElieser Tapia

“Quisimos tenerlo de una manera que nos pueda representar, pero que sea en general, que cuando digan ‘Team Merengue’, sepan que somos nosotros, los dominicanos. Entonces, entendemos que el merengue, como es de nuestra cultura, tiene una energía, una chispa, eso que nos identifica como dominicanos”, explicó Jara Sánchez al periódico HOY.

El equipo está conformado por 15 estudiantes de cuatro centros educativos públicos, organizados en distintas áreas: marketing, hardware (encargado de la construcción del robot), software (responsable de su funcionamiento) y los drivers, quienes operan la máquina durante la competencia.

Un robot que juega… como si fuera baloncesto

La competencia plantea retos distintos cada año. En esta edición, los equipos deberán superar obstáculos en una dinámica similar a un juego de baloncesto, donde los robots lanzan y recogen pelotas para sumar puntos.

“El puntaje que piden los jueces es de 100 puntos, es decir, 100 pelotas anotadas. Después de ahí, si quieren puntos extras, pueden llegar a 350, que se llama ranking point, y los suben en la lista de equipos”, explicó Ashley Jiménez, del equipo de drivers.

El robot dominicano cuenta con un mecanismo capaz de lanzar dos pelotas al mismo tiempo, además de recogerlas del suelo. Pero más allá de lo técnico, también lleva identidad.

Tiene una playa del país, tiene código representativo del equipo y muchos diseños bellos. Ustedes lo ven y dicen: ‘Qué bello ese robot. Es de República Dominicana’”, agregó Ashley, emocionada.

Ashley y Jara

Ashley y JaraElieser Tapia/HOY

Durante la competencia, tres robots por alianza -de distintos equipos- compiten juntos para acumular puntos.

“Se juega con tres robots de cada lado, o sea, tres robots de tres equipos distintos. Entonces es por puntaje. Ellos nos dicen: ‘Si ustedes superan este obstáculo, ustedes tienen tantos puntos’. Por ejemplo, anotar una de las pelotas dentro de la canasta es un punto. Engancharse en una torre, como si estuviera subiendo escaleras, serían 10, 20, 30 puntos y así sucesivamente”, detalló.

Talento… pero con limitaciones

El camino hasta aquí no ha sido fácil.

“Al ser de centros educativos públicos, realmente no contamos ni con los materiales, ni con los equipos, ni con la gente que pueda apoyarnos y ayudarnos, pero también agradecemos al Ministerio de Educación, porque nos ha ayudado y ha sido clave para todo nuestro proceso”, expresó Kiara Paulino, líder de marketing.

Aun así, las limitaciones siguen presentes.

“Hay cosas de nuestro stand representativo del país que nos gustaría agregar. Hemos tenido que hacerlo a mano, pero no es lo mismo, porque el material no es tan durable, se puede dañar. No sabemos si nos va a durar los tres días y nos falta eso”, confesaron.

Ashley Jiménez
Kiara Paulino
Jara Sánchez

Ashley Jiménez Kiara Paulino Jara SánchezElieser Tapia/HOY

Su deseo es que la carpa de República Dominicana esté a la altura de las demás delegaciones.

Nosotros también queríamos hacerla así, pero no pudimos”, dijeron.

Encontrar su lugar

Pero más allá del robot, hay historias personales.

Jara Sánchez recuerda que al inicio no se sentía parte del equipo.

“Yo siempre me preguntaba qué yo hacía aquí, porque vengo del área de marketing, del inglés. No conocía mucho las áreas de STEAM, eso de la tecnología, y me sentía un poco fuera de lugar”, confesó.

Con el tiempo, entendió su rol dentro del grupo.

“Eso fue lo que me hizo saber que yo sí era de Team Merengue, que yo podía estar, porque aunque tenga otra función, podía complementarlos a ellos para poder seguir como equipo”, continuó.

Romper estereotipos

Para estos jóvenes, la competencia también representa una oportunidad para desmontar prejuicios sobre la educación pública.

“Siempre ponen una limitante en los centros educativos públicos porque son públicos y por ende se entiende que son los más perezosos, los que no quieren estudiar, los que no pueden”, señaló Kiara Paulino.

Team Merengue

Team MerengueElieser Tapia/HOY

“Pero yo siento que esta oportunidad que nosotros tenemos nos permite demostrarle a las demás personas que realmente eso es todo lo contrario. En el sector educativo público sí hay jóvenes capaces que solo necesitan esa oportunidad para brillar y demostrar quiénes son. Así que yo lo veo más como una oportunidad de decirle a los demás: sí podemos, sí somos fuertes, sí somos capaces y aquí sí hay talento”, agregó.

El equipo ya participó el año pasado. Este 2026 regresan con más experiencia… y con un objetivo claro: dejar en alto el nombre de la República Dominicana.

La historia del Team Merengue que salió de escuelas públicas dominicanas

La historia del Team Merengue que salió de escuelas públicas dominicanas

Sobre el autor
Merilenny Mueses

Merilenny Mueses

Licenciada en ComunicaciónSocial, graduada Magna Cum Laude. Apasionada por contar historias que inspiran y conectan. Creo en el poder de las palabras para transformar realidades y enlos atardeceres como recordatorio de que la belleza de lo simple es majestuosa.

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