Giro en política comercial
¿Qué tan fácil o difícil será negociar con EEUU?
EE.UU negocia acuerdos bilaterales en vez de acuerdos regionales

Leah Campos
La República Dominicana podría ser uno de los países que entren en la segunda lista de naciones con acuerdos bilaterales para reducir o eliminar el arancel recíproco de 10% a sus exportaciones a Estados Unidos, luego de que se anunciara que tres países de la región ya lo han logrado: Argentina, Guatemala y el Salvador.
No hay un acuerdo bilateral todavía, pero como informó la embajadora de Estados Unidos en el país, Leah Campos, al participar en el almuerzo mensual de la Cámara Americana de Comercio, el país ha sido invitado a las negociaciones y ella espera que presente de forma más estructurada sus argumentos para aspirar a un trato recíproco, como el conseguido por los tres países latinoamericanos señalados.
Por lo que ha estado dando la República Dominicana en materia de seguridad regional y de lucha contra las drogas –su aporte en estos ámbitos ha sido motivo de elogios de funcionarias de la administración Trump como el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Guerra, Pete Hegseht-, es probable que el país logre que en materia comercial, Estados Unidos le exija menos.
Aún así, algún precio deberá pagar. Entregar lo menos que se pueda del país, pero sin esconder la harina, debe ser la estrategia.
Para estar mejor preparado para las negociaciones, el país debe, además de apoyarse en sus reconocidos aportes en seguridad regional y lucha contra las drogas, ver qué de lo que dieron los tres países, puede ofrecer a cambio de la eliminación del arancel recíproco y qué no. Argentina aceptó abrir su mercado a productos estadounidenses: “ciertos medicamentos, productos químicos, maquinaria, tecnología, dispositivos médicos, vehículos automotores y una amplia gama de productos agrícolas”. Se comprometió a eliminar requisitos adicionales de evaluación para productos importados de EE. UU., como vehículos, alimentos, dispositivos médicos y farmacéuticos. Liberalizó las importaciones de carne y productos animales, aceptó reconocer normas técnicas, reglamentos y procedimientos de evaluación de conformidad de EE.UU. o estándares internacionales para productos importados (autos, dispositivos médicos y productos farmacéuticos), además de eliminar barreras no arancelarias y simplificar trámites para importaciones.
Asimismo, Guatemala accedió a bajar barreras regulatorias, simplificar trámites, aceptar normativas estadounidenses y abrir su mercado a productos industriales, agrícolas y médicos de EE. UU.
Y en cuanto al Salvador, accedió a eliminar una serie de barreras no arancelarias: esto incluye aceptar los estándares automotrices estadounidenses, agilizar aprobaciones regulatorias para dispositivos médicos y productos farmacéuticos. Se comprometió a fortalecer las medidas de protección a la propiedad intelectual, transparencia en indicaciones geográficas, y a garantizar un acceso abierto al mercado para bienes industriales y agrícolas estadounidenses.
El Salvador también apoyará una moratoria multilateral permanente sobre aranceles aduaneros a transmisiones electrónicas (es decir, servicios digitales), y no impondrá impuestos discriminatorios a servicios digitales estadounidenses. También abrirá su mercado a productos agrícolas, industriales, farmacéuticos y tecnológicos estadounidenses.
Esos casos deben ser tomados en cuenta por el país para que pueda hilar fino en la negociación para un acuerdo bilateral, de manera que no dé tanto que el viento le quiebre, ni tan poco que el trato termine en frustración.
El País
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