Mary Pérez
La calle, un reconocimiento a 60 años de entrega
Mary Pérez viuda Marranzini fundó en octubre de 1963, la Asociación Dominicana de Rehabilitación, en la que recibió y regeneró a mutilados de la Revolución de Abril de 1965.

Calle Mary Pérez viuda Marranzini, en el ensanche Miraflores.
Mary Pérez. Falleció el año pasado, pero pudo apreciar en vida la gratitud de un pueblo por su servicio humanitario, el amor, la ternura y el desinterés con que se dedicó a servir a pequeños, jóvenes y adultos con limitaciones físicas, deficiencia mental, traumatismos y otras discapacidades.
De tantos homenajes que recibió este es el que hará perdurable su memoria y permitirá recordar a la dulce mujer que encerraba en su carácter sencillo, un temperamento emprendedor, firme, admirable capacidad gerencial y convencimiento para atraer solidarios a su causa, hoy extendida por el país, sirviendo desinteresadamente a miles de dominicanos sin recursos.
La calle Mary Pérez viuda Marranzini es el reconocimiento a más de 60 años de entrega a la Asociación Dominicana de Rehabilitación, fundada por ella en octubre de 1963, por lo que pudo recibir en su sede, atender y regenerar a mutilados durante la Revolución de Abril de 1965.
La institución nació callada y su labor se inició silenciosa compartiendo con madres de niños afectados de polio la experiencia personal con su hijo Celso José, al que, tanto como cuidados físicos, le inculcó imponerse a los impedimentos que dejaron en él secuelas de la invalidez cuando todavía no existía vacuna contra la poliomielitis.

Mary Pérez viuda Marranzini
El sobresaliente economista y empresario sufrió esa enfermedad en 1959 y no inspira compasión pese a sus muletas. Agradece el gesto cuando alguien se acerca a ayudarlo, pero enfrenta con normalidad su condición.
Monseñor Agripino Núñez Collado lo describe con asombro en sus Memorias subiendo sin auxilio las escaleras de la secretaría de Estado de las Fuerzas Armadas en momentos cruciales de la política nacional, para dialogar con el titular sobre la situación.
Ese comportamiento se lo infundió doña Mary, que también lo compartió con otras madres en la misma situación cuando al regresar con él del Centro Georgia Warm Springs, instaló en la Duarte esquina Padre Castellanos (antigua 17) la Asociación Pro Rehabilitación de Lisiados, luego de Inválidos.
Y les enseñó los escasos tratamientos físicos que recibió entonces en Estados Unidos: cómo curar a sus hijos con la misma condición que su primogénito.
En 1959 expuso la precaria realidad ante el Club Rotario de Santo Domingo y en 1963 logró recaudar 20 mil pesos con los que comenzó la labor de la que es hoy la Asociación Dominicana de Rehabilitación, ahora ubicada en la misma vía que le rinde homenaje.

Rotulo para insertar a la foto de la calle Mary Perez viuda Marranzini
Cuenta con 35 centros en 20 provincias y atiende pacientes con discapacidad física, motora e intelectual. Salen de allí no solo recuperados de esos padecimientos sino convencidos de que pueden ejercer un oficio, estudiar, insertarse en la sociedad sin complejos ni debilidades.
Ella promovió y realizó masivas campañas de vacunaciones contra el polio. En ocasiones la acompañó el reconocido virólogo Albert Bruce Sabin.
En cada homenaje que recibió doña Mary, afirmaba que no hubiese sido posible el crecimiento de esa obra sin apoyo de “millones de personas” e incluía gobiernos, técnicos, voluntarios, bienhechores.
Entre sus colaboradores fundadores figuran Jordi Brossa, Juan Rafael Santoni, Emil Kasse Acta, Oscar Hernández, Consuelo de Alsina, Vicenta de Peignand, Amiro Pérez Mera, el eminente virólogo Albert Bruce y otros que han continuado aportando a la entidad conocimientos y servicios.

Mary Perez de Marranzini junto a los doctores Emil Kasse Acta, pediatra y el virólogo Albert Bruce Sabin
Familiares.
María Altagracia (Mary) nació en Santo Domingo el 29 de septiembre de 1926, hija de Celso Pérez López y Carmen Pintado. Estudió secretariado. En 1949 casó con Constantino Marranzini, padre de sus hijos Celso José, Constantino (fallecido), Alfredo y Andrés.
Fue condecorada como “Mujer del Año” y con las Órdenes San Silvestre Papa, otorgada por Juan Pablo II, y Duarte, Sánchez y Mella. Recibió, además, el Premio Paul Harris, de Rotary International. Falleció el 8 de mayo de 2025.
La calle.
El 11 de junio de 2014, acogiendo una petición del diputado Manuel Jiménez, fue designado “Mary Pérez Viuda Marranzini” el tramo comprendido entre las calles Leopoldo Navarro y Paseo de los Periodistas del ensanche Miraflores, mediante ley del Congreso Nacional “por ser una ciudadana ejemplar que ha mostrado a lo largo de su vida una actitud filantrópica hacia las personas especiales”.