Expectativas
Encuentros y desencuentros sobre las formas de enfrentar impacto de crisis por la guerra
El Gobierno dominicano estuvo en busca de un consenso nacional para enfrentar la inestabilidad global causada por el conflicto en Medio Oriente que encarece costos y afecta el comercio

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El Gobierno dominicano estuvo en busca de un consenso nacional para enfrentar la inestabilidad global causada por el conflicto en Medio Oriente que encarece costos y afecta el comercio. Actualmente, el Poder Ejecutivo enfrenta opiniones divididas sobre su capacidad para proteger la economía y guiar al país por un camino seguro, lejos de crisis sociales y su estrategia es en lo fundamental mitigar los efectos económicos sobre el segmento de la población de menores recursos que en la segunda quincena de abril hizo salir de sus arcas RD$1,800 millones.
La gradualidad es el aparente objetivo de la presente administración del Estado con reconocimiento por parte del ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, de que la crisis con alzas de hasta un 70% en combustibles desde diciembre obliga a disponer ajustes en correspondencia con el encarecimiento internacional del petróleo.
De hecho la sincerización del valor real de los derivados llega después de una larga sobreprotección de propósitos paternalistas que estimulaba el consumo irresponsable con precios irreales de alto costo para un Estado preocupantemente endeudado.No obstante, para esta semana persiste la misma “generosidad” en los precios protegidos al consumidor que las mentes más preclaras y desautorizadoras de la no sincerización de la realidad petrolera objetan racionalmente.
Acusada hasta muy recientemente de carecer de planes concretos y de capacidad para lidiar con las secuelas de la guerra, la gestión pública sostiene que sí aplica un plan definido y de estrategias evidentes que incluyen lo explicado por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, en el sentido de haberse dispuesto “subsidios focalizados” y no los indiscriminados que le precedieron; “Reasignaciones presupuestarias” para priorizar la estabilidad de la canasta básica y de los precios de los fertilizantes y “aseguramiento de liquidez” basado en la solvencia financiera del Banco Central con una reserva de más de US$3,000 millones.
El Tema de Hoy
El agua que has de beber no parece bien administrada en el país que digamos
Nelson Marrero
El Gobierno dice demostrar un correcto proceder ante el curso ominoso de las economías con sus convocatorias a diálogo con liderazgos de oposición y gremios empresariales para garantizar que se mantengan las estimaciones positivas del crecimiento y el suministro de bienes a nivel nacional y disponiendo además de un fondo de RD$12 mil millones para amortiguar el alza de los hidrocarburos. Se propondría, sin decir cómo, montar un esquema –y con hechos que lo desmienten- para que los ricos del país sean los que absorban el 50% del aumento de los costos de la energía. Parece que está faltando a su palabra y que los privilegios continuarán como Juancito el caminador.
DESCONFIANZA
El expresidente Leonel Fernández, que encabeza la opción opositora al poder favorecida por las encuestas, culpa al Gobierno de que el país no esté preparado para enfrentar choques externos por un crecimiento insuficiente de la economía que convierten el conflicto en el Medio Oriente en una amenaza de “estanflación” global. La economía nacional se encuentra, a su parecer. en un crítico momento de debilidad.
Estimó que la condición de importadora neta de crudos de la economía dominicana la convierte en particularmente vulnerable a la desestabilización de los precios internacionales que golpearían con fuerza el costo de vida y que, a diferencia de años anteriores, el país ahora crece menos que Guatemala, Costa Rica y Panamá.
Juan Ariel Jiménez, economista internacional y una de las voces más calificadas del Partido de la Liberación Dominicana en la materia, ve el futuro de República Dominicana de cara a la situación bélica del Medio Oriente en el marco de un crecimiento insuficiente al haber pasado el país de liderar el dinamismo regional a situarse entre los de menor crecimiento en América Latina por, entre otras razones, una baja inversión pública en obras de infraestructura y de capitalización.
Para el ex administrador de Banreservas, economista y político, Daniel Toribio, la crisis que arrancó en distante lugar del planeta es grave pero las fallas del Gobierno también lo son ya que el impacto local de lo que lejanamente ocurre es agudizado por debilidades estructurales internas que no han sido corregidas. El país no está preparado –a su juicio- para enfrentar el encarecimiento de los fletes del transporte naval ni de la logística que afectarán directamente a la economía dominicana que depende totalmente de las importaciones de materias primas y alimentos.
JUICIOS TÉCNICOS
Para exgobernador del Banco Central y exembajdor en Washington, Bernardo Vega, está fuera de lugar el control con subsidios a los precios de la gasolina: “Que eso ocurra en Barein es comprensible, puesto que es un gran y rico exportador de energía, pero que lo haga un país como este que depende en un 75% de la energía importada es un absurdo”.
En un artículo en el que utilizó la palabra “desguañangue” para enfatizar su crítica, Vega resaltó una verdad: “los precios de los derivados del petróleo están aquí por debajo del promedio mundial”. Fue como decir. Agregamos nosotros, a lo que poco cuesta, hagámosle fiesta.
En opinión del “enfant terrible” de la ensayística económica y articulista destacado del periódico El Caribe, Andy Dauhajre, “el populismo está sobrecargado la economía” encabezando así su objeción al alto endeudamiento para gasto corriente en lugar de inversiones en infraestructuras críticas como el transporte. Sugirió utilizar depósitos del Gobierno en el Banco Central por unos 18 mil millones de pesos para cubrir parte el déficit fiscal del 2026.
Tranquilizadoramente y desde un ángulo optimista a tomar en cuenta, el vicepresidente de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica, Manuel Cabral, sostuvo que ese sector clave ha logrado avances para enfrentar la volatilidad del mercado de hidrocarburos gracias a una “mayor preparación y a la diversificación” recordando que a inicios de los años 2000 el 90% de la generación eléctrica dependía de derivados del petróleo.
“Hoy la realidad es que solo cerca del 10% de la matriz de generación eléctrica depende del crudo. El resto está diversificado en gas natural, carbón y alrededor de un 20% de energías renovables”. El gas natural es considerado por Cabral un combustible con positivo rasgo de ser de transición hacia la energía sostenible.