Llamado
Instituto Duartiano pide actuar con severidad ante trata de haitianos
Al hablar en el Altar de la Patria durante una ofrenda floral, recordó también que el presidente Luis Abinader asumió el compromiso público de repatriar 10 mil indocumentados haitianos por semana.

Al hablar en el Altar de la Patria durante una ofrenda floral, recordó también que el presidente Luis Abinader asumió el compromiso público de repatriar 10 mil indocumentados haitianos por semana.
El presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, pidió ayer al Gobierno actuar con severidad, expresar la voluntad política y poner a trabajar a la inteligencia dominicana para romper con los nudos de corrupción que existen en la frontera y permiten la trata de migrantes haitianos.
“Los vehículos que se ven con el trasiego haitiano es porque han pasado por determinados puntos, han salido de puntos nacionales y en consecuencias ha avanzado hasta donde los localizan”, manifestó.
En ese sentido, dijo que el Ministerio Público debe de ser enérgico y los jueces deben de ser justiciero, sancionando a las personas que permiten el trasiego de haitianos porque a fin de cuentas son delitos y crimines.
Al hablar en el Altar de la Patria durante una ofrenda floral, recordó también que el presidente Luis Abinader asumió el compromiso público de repatriar 10 mil indocumentados haitianos por semana.
Asimismo, pidió preservar la soberanía y la seguridad, sin importar las amenazas externas. Además, reconoció que las Fuerzas Armadas hacen un esfuerzo en ese orden: “no hay duda de que tienen una vigilancia importancia en la frontera por tierra, aire y mar; ahora, hay que hacer más. Ahí tiene que expresarse, como he dicho la voluntad política del Estado, del Gobierno para controlar y reducir a su máxima expresión la corrupción fronteriza”.
Gómez Ramírez dijo además que fueron a rendirle tributo a la Patria en el 182 aniversario de la proclamación de la Independencia Nacional, que encuentra al país con la primera parte de sus aspiraciones lograda: tener una Patria libre, independiente y soberana.
Aún queda, sin embargo, la segunda: tener funcionarios que asuman una función pública transparente, seria, recta, que rindan cuentas y que privilegien los intereses supremos de la Nación, no los suyos particulares. “Esperamos que los hombres públicos cambien de conducta”, afirmó.