Lamentable
De la tragedia a la resiliencia: así vive hoy sobreviviente del Jet Set
“Mi vida ha cambiado radicalmente, en el ámbito emocional, físico y económico. Ese acontecimiento le dio un giro de 360 grados a mi vida”, relata.

Jennifer Taveras
A casi un año de la tragedia del Jet Set, las heridas siguen abiertas. No solo en las estructuras que colapsaron aquella noche del pasado 8 de abril, sino en los cuerpos de quienes lograron sobrevivir.
Entre ellos está Jennifer Taveras, una joven cuya vida cambió para siempre en cuestión de segundos.
“Mi vida ha cambiado radicalmente, en el ámbito emocional, físico y económico. Ese acontecimiento le dio un giro de 360 grados a mi vida”, relata.

Jennifer haciendo oficios
Antes de aquella noche, Jennifer estaba a punto de culminar sus estudios de Psicología Clínica y trabajaba en una empresa familiar.
Hoy, todo eso quedó en pausa. Las secuelas físicas le impiden trabajar y generar ingresos, obligándola a reinventarse mientras lucha por sanar.
Un cuerpo marcado por el dolor

Jennifer Taveras
Su pierna izquierda fue la más afectada: ocho fracturas entre tibia y peroné, huesos expuestos y siete clavos que hoy sostienen lo que queda de su movilidad.
“Llegaron a levantar una viga y se veían mis dedos… un policía los tocaba y yo no sentía nada. Le pregunté: ‘¿Esos son mis dedos?’… no me respondió. Fue un momento aterrador”, recuerda.
Al llegar al hospital, una sola pregunta la consumía:
“¿Me van a cortar la pierna?”
Hoy, su mayor anhelo es recuperar lo que antes parecía cotidiano: “Yo me mantengo positiva porque deseo caminar, correr, bailar… de verdad anhelo sentir mi pierna como antes”.
La batalla invisible: el daño emocional

Jennifer llorando
Pero no todas las heridas son visibles. Jennifer confiesa que aún vive con secuelas psicológicas profundas.
“Hay días en los que me encierro en mi habitación, no quiero salir… pero hay otros en los que me levanto optimista, con ganas de echar hacia adelante, de mejorar y sanar”.
La oscuridad le provoca miedo. Los recuerdos la sobresaltan. Y aunque intenta avanzar, el trauma sigue presente.
Un camino doloroso hacia la recuperación

Terapia
Tres veces a la semana, Jennifer enfrenta terapias físicas que describe como “agotadoras y dolorosas”. Cada sesión implica una hora de trayecto debido al tráfico, sumando esfuerzo a un proceso ya difícil.
“Es cuesta arriba, pero debo hacerlo. Es lo único que me garantiza que voy a volver a caminar”, afirma con determinación.
Reinventarse para sobrevivir

Jennifer en su área de trabajo
Ante la imposibilidad de trabajar como antes, Jennifer encontró una alternativa desde casa.
En una de las habitaciones, levantó un pequeño emprendimiento de extensiones de pestañas pelo a pelo.
Cada clienta representa un alivio económico: entre 1,700 y 3,000 pesos que le permiten sostenerse mientras agota sus ahorros.
“Una de las cosas que me ha ayudado es vivir el día a día… ni me creo que ha pasado un año”, dice.
Un clamor por justicia

Jennifer Taveras
Ante este hecho, Jennifer le pide a la población que la acompañen a pedir justicia.
“Que no olviden este hecho, que nos apoyen a exigir justicia. Ahí fallecieron personas de todos los sectores, de toda clase social”.
“Me molesta que digan homicidio involuntario… ese techo estaba podrido, estaba camuflajeado. Eso fue una tragedia que se pudo evitar”, concluyó.
Estas declaraciones fueron ofrecidas en El Informe con Alicia Ortega.