Guardianes de la verdad Opinión

Conducir

Por los animales

El conducir exige atención plena y un vehículo en buenas condiciones, aléjese del alcohol cuando conduce.

Por los animales

Por los animales

Creado:

Actualizado:

Quizás sin darse cuenta, cuando usted conduce un vehículo de motor tiene bajo su responsabilidad su propia vida y la de muchos otros. Un descuido, mirar la pantalla del celular, cambiar la música, girar la cabeza, mirar a la cara a quien le acompaña, limpiar sus lentes, puede ser ese instante, esos milisegundos los que le separen de un grave accidente.

El conducir exige atención plena y un vehículo en buenas condiciones, aléjese del alcohol cuando conduce. En la ciudad, pistas y carreteras el riesgo es idéntico. Perdió usted la atención al conducir, puede perder su propia vida o causarles la muerte a otros que nada tuvieron que ver con su imprudencia.

Otro tanto ocurre con los animales: ¿Frena usted? ¿Disminuye la marcha cuando se cruzan o corren por el trayecto en que usted conduce? ¿Toma en cuenta el tamaño del animal para hacerlo? Claro está que, no es lo mismo chocar una vaca, caballo, buey, gallina, perro que a una paloma.

Les cuento amigos lectores que, hace unas 5 décadas mientras me dirigía a San Pedro de Macorís a visitar a mis padres y familiares, tuve la dicha de presenciar un hecho gratamente impactante: “era media mañana y miles de cangrejos salían de las orillas del mar para cruzar la pista y cumplir con su proceso de reproducción. Aquello era un espectáculo, un momento digno de admirar y recordar. Frené mi vehículo, puse luces intermitentes para alertar a los que atrás venían, pero ¡que impotencia! Sólo se escuchaba el chasquido del caparazón de los cangrejos explotando bajo el peso de las llantas de los autos cuyos conductores, en su prisa, no observaron mis movimientos de brazos y encendido de luces para que detuvieran su marcha. Fue un hecho desagradable y penoso”. A propósito, tienen mucha razón nuestros ambientalistas cuando nos piden prudencia y comedimiento al manejar todo lo referente al medio ambiente. Puede usted amigo lector transitar ahora por la pista hacia la región Este del país y, le resultará muy difícil ver un solo cangrejo atravesándola, los hemos exterminado. Ese hermoso espectáculo, procurando ellos prolongar en el tiempo su especie al parecer ha terminado. Pero, es casi seguro que otra sería la actitud del conductor cuando aquello que atravesara la pista, carretera o camino fuese un camión, patana o uno de esos gigantescos autobuses que hoy vuelan por nuestras autopistas. De seguro que, se le va el jumo y desaparece la prepotencia a quien conduce. Es que aquí también se puede apreciar la actitud distinta que asumimos con el más débil. Existen países donde se sanciona el atropello de los animales en carreteras y autopistas. En Europa, existen leyes estrictas que conllevan multas y hasta prisión cuando de maltrato animal se trata. El atropello exige en algunos países tomar medidas que incluyen llevar el animal a un centro veterinario o comunicar a las autoridades del hecho y, multas si no se auxilia o comunica sobre el atropello ocurrido. En países donde existen animales salvajes se colocan letreros en las vías y se señalizan los lugares donde estos cruzan con mayor frecuencia. Se obliga a disminuir la velocidad. En nuestro país las especies silvestres que cruzan las carreteras con más frecuencia son: Iguana Rinoceronte e Iguana de Ricord: en carreteras de Barahona, Pedernales y la zona del Lago Enriquillo. Tortuga de agua dulce: en el Bajo Yuna y región Norte. Solenodonte y Hutía: en áreas cercanas a parques nacionales como Los Haitíses o la Sierra de Bahoruco. También aves como el Barrancolí o el Cúa. Prometo en una próxima entrega resaltar parte de los beneficios que los humanos recibimos de los animales. Por ello, bien vale la pena cuidarlos y protegerlos.

Sobre el autor
Julio Ravelo Astacio

Julio Ravelo Astacio

tracking