Legado
La cátedra Julio Brea Franco
La creación de la cátedra Julio Brea Franco es un gran acierto y permitirá atraer todas esas inquietudes muchas empeñadas por el afán de dolo algunos políticos auspiciar una tradición de estudio que permita sacudirse de nuestro lastre en las ciencias electorales.

Julio Brea Franco
La pasada semana se llevó a cabo un emotivo acto de recordación y reconocimiento de quien fuera un sobresaliente profesor de la facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo que hace once años que falleciera en los Estados Unidos, en Tampa, Florida.
La ocasión fue un solemne acto de recordación y homenaje al profesor fallecido y en el cual se estableció la cátedra Julio Brea Franco para cada año celebrar un magno acto con una apasionante conferencia avalada por la calidad de los expositores tanto dominicanos como extranjeros.
La muerte del profesor Bresa Franco conmovió a la sociedad dominicana que aun cuando ya tenía varios años residiendo en el exterior y llevaba a cabo su notable labor de enseñanza electoral brindando a sus alumnos y un público continental sus agudos análisis acerca del proceso electoral del continente en el cual estaba inmerso en una apretada agenda que lo lleva a viajar a citas hemisférica en los países de la región empeñados en actualizar y colocarse al nivel de una ciencia que merecía un mejor posicionamiento en la cultura electoral
Para la ocasión de este merecido homenaje de la facultad de Ciencias Jurídicas se invitó al profesor argentino Mario Zovato, quien cautivó a los asistentes en el salón de actos del edificio Pedro Mir de la facultad de Ciencias jurídicas de la UASD en el ambiente cultural adecuado para recordar al profesor Brea Franco que se marchó del país para otros ambientes mas accesibles a sus inquietudes que las ofrecía a quienes estaban interesados en sacar la ciencia política electoral del vacío donde estaba postergada en la cultura dominicana.
Brea Franco, graduado en una universidad italiana, al retornar al país su empeño fue establecer una librería especializada en los temas jurídicos electorales y a la vez sirviera de receptáculo de los que en el país querían ampliar sus conocimientos de la ciencia electoral que se encontraba huérfana en el país, y Brea Franco supo encajar sus teorías a la enseñanza que no se tenía experiencia en el país asfixiado por las ambiciones criollas de los partidos de tan solo buscar prebendas y apropiarse de parte de esos recursos que los gobiernos por condescendencia con la clase política para que pudieran sostenerse y jugar un papel decente en los procesos electorales y quisieran abandonar el canibalismo político en que vivía sembrando la clase política para buscar la tajada económica que le permitiera mitigar la escasez económica de existencias mugrientas sin conocer las bondades que distribuía por las mieles del poder.
Mantuve con Brea Franco una estrecha amistad y guardo en la memoria las largas charlas políticas que sosteníamos y se desahogaba con sus inquietudes y me permitía introducirme en los recovecos de una ciencia donde tan solo conocíamos las ambiciones de los políticos para apoderarse de los recursos y nada iba destinado a su feligresía política que ignoraba de cómo se dilapidaban esos recursos que los gobiernos regalaban a los partidos para su sostenimiento y operabilidad comicial.
La creación de la cátedra Julio Brea Franco es un gran acierto y permitirá atraer todas esas inquietudes muchas empeñadas por el afán de dolo algunos políticos auspiciar una tradición de estudio que permita sacudirse de nuestro lastre en las ciencias electorales.
Las autoridades de la facultad de Ciencias Jurídicas de la UASD tuvieron un gran acierto parea reconocer la labor de un intelectual cuyas aspiraciones eran ver qué conocimientos pudieran servir de semilla para modernizar la vida política apartada de las ambiciones y afanes de lucros que perseguían los que dedicados a la vida política no desean insertarse en una carrera sin trampas y enfocada en el bienestar común.