Finanzas
Menos dinero en la calle, intereses más altos
La reducción de liquidez, tanto por la política monetaria como por el manejo de la deuda interna del Ministerio de Hacienda, está provocando un aumento de las tasas pasivas de interés y ayuda a explicar, en parte, la reciente apreciación cambiaria.

Dinero
La reducción de liquidez, tanto por la política monetaria como por el manejo de la deuda interna del Ministerio de Hacienda, está provocando un aumento de las tasas pasivas de interés y ayuda a explicar, en parte, la reciente apreciación cambiaria.
En la República Dominicana, donde coexisten dos emisores de deuda, el Ministerio de Hacienda y el Banco Central, lo adecuado es una coordinación estrecha de las subastas, como venía ocurriendo. Sin embargo, durante el mes de marzo, posiblemente influido por el contexto internacional y las tensiones en Medio Oriente, el Ministerio de Hacienda realizó cuatro subastas que incidieron directamente en el alza de las tasas y generaron pérdidas en los portafolios de inversión de algunas entidades financieras.
El 5 de marzo, Hacienda colocó RD$30,000 millones en la subasta MH1-2041 a una tasa de 10.44%, seguida de una segunda ronda el 6 de marzo por RD$8,709 millones a la misma tasa. Posteriormente, el 24 de marzo convocó una nueva subasta (MH1-2044), colocando RD$30,000 millones a una tasa de 11.65%, con una segunda ronda el 25 de marzo por RD$31,290.7 millones, también a 11.65%.
En apenas un mes, el Ministerio de Hacienda retiró de circulación cerca de RD$100,000 millones. Esta liquidez, que se concentra principalmente en el Banco de Reservas, es utilizada gradualmente por el Gobierno según sus necesidades de financiamiento, pero su extracción inicial tiene efectos contractivos inmediatos sobre el sistema.
El aumento de las tasas , de 10.44% a 11.65%, generó pérdidas en los portafolios de inversión de algunas entidades financieras estimadas en alrededor de RD$9,000 millones. Esto responde a la aplicación del criterio de “mark to market”, que obliga a valorar los instrumentos financieros a precios de mercado y no a su costo histórico.
Por su parte, el Banco Central también contribuyó al endurecimiento monetario. El 18 de marzo colocó RD$10,000 millones en notas a una tasa promedio ponderada de 10.07%.
La restricción de liquidez no se detendrá ahí. En mayo vencen RD$55,000 millones de Facilidades de Liquidez Rápida (FLR), recursos que los bancos deberán devolver al Banco Central, profundizando así el proceso de absorción monetaria.
Este ajuste ya se refleja en los agregados monetarios. Entre el 31 de marzo y el 22 de abril, los billetes en circulación se redujeron en 2.4% (RD$7,774 millones), el M1 en 2.2% (RD$20,155 millones), y el efectivo en manos del público cayó 2.5% (RD$6,869 millones).
En cuanto a las tasas, la tendencia ha cambiado de forma significativa. Mientras entre marzo de 2025 y marzo de 2026 la tasa pasiva promedio ponderada cayó 264 puntos básicos, entre marzo y los primeros 27 días de abril aumentó en 82 puntos básicos. Los grandes depositantes institucionales, como las AFP, han obtenido incrementos de entre 200 y 300 puntos básicos, mientras que la tasa interbancaria ha subido alrededor de 70 puntos básicos en el mismo período.
La tendencia alcista de las tasas, particularmente las pasivas, probablemente continuará mientras persista la incertidumbre internacional, los elevados precios del petróleo y las presiones inflacionarias. En este contexto, el Banco Central enfrenta una disyuntiva compleja: priorizar la estabilidad de precios y el anclaje de las expectativas inflacionarias, aun a costa de restringir la liquidez y encarecer el crédito, o flexibilizar las condiciones monetarias con el riesgo de reavivar presiones inflacionarias y cambiarias.
En el escenario actual, todo indica que la prioridad seguirá siendo la estabilidad macroeconómica, lo que implica que el costo del dinero continuará elevado en el corto plazo.