Libro
Historia de las misiones consulares y diplomáticas en Cuba
Por la misión nuestra en Cuba desfilaron personalidades de gran peso social, como don Fabio Fiallo.

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Cuando llegué a Cuba como diplomático en junio de 2021, me tracé la meta de investigar sobre la historia de las relaciones consulares con la isla de Cuba, en el período colonial, y luego durante la República.
Sobre las relaciones diplomáticas entre República Dominicana y Cuba se ha escrito ampliamente, pero la mayoría de las investigaciones se han limitado a los años de apogeo del régimen de Rafael Leónidas Trujillo Molina.
Entre esos trabajos está el libro “La Telaraña Cubana de Trujillo”, editado por el Archivo General de la Nación, en el 2012, una obra de gran valor histórico, que trae una radiografía de las relaciones de la dictadura dominicana con los diversos gobiernos que se sucedieron en la isla de Cuba.
Sin embargo, identifiqué un vacío profundo entre el período que va desde el nacimiento de la República Dominicana, pasando por la proclamación de la independencia de Cuba, y el ascenso al poder de Trujillo. Por más que busqué en las bibliotecas, no encontré ningún trabajo de investigación histórica que diera luz sobre nuestro pasado diplomático con Cuba, durante el siglo XIX y principios del siglo XX.
Así que me puse a trabajar de inmediato, a buscar como un sabueso, con mil inquietudes hirviendo en mi cerebro. Una de las primeras inquietudes fue saber quién fue el primer cónsul nuestro en Cuba, hasta que un día lo encontré. El 20 de julio de 1860, el presidente Pedro Santana dispuso la apertura del consulado dominicano en La Habana y designó al licenciado Andrés Angulo y Beer como primer cónsul en la isla. Angulo y Beer cesó en sus funciones cuando fue anexada la República Dominicana a España, en 1861, pero volvería a ser designado como cónsul el 12 de enero de 1876.
Como resultado de esta investigación surgió el libro “Misiones Dominicanas en Cuba (1844-1906)”, que acaba de publicar la editorial Santuario, y que trae datos bastantes interesantes sobre las relaciones con la Cuba colonial y posteriormente con la naciente República.
Por la misión nuestra en Cuba desfilaron personalidades de gran peso social, como don Fabio Fiallo, a quien le tocó el privilegio histórico de ver izar la bandera cubana, el 20 de mayo de 1902, en el Morro de la Habana.
La obra también hace un recorrido por la historia de Cuba y de República Dominicana, en los tiempos convulsos de la montonera y de la lucha por la independencia cubana. Ahí son plasmados datos interesantes sobre la caída en combate del general independentista Antonio Maceo, así como la muerte del prócer cubano José Martí.
El libro está compuesto por siete capítulos, el primero cubre el período de la Primera República, el segundo trata sobre las misiones dominicanas a principios de la Segunda República, el tercero enfoca las misiones consulares durante los llamados gobiernos azules, y el cuarto capítulo abarca las relaciones consulares durante la dictadura del general Ulises Heureaux.
El quinto capítulo describe las relaciones consulares a principios del siglo XX, el sexto las relaciones diplomáticas en la era de Cuba, y el séptimo trata sobre las relaciones dominico-cubanas al comienzo de la era de Ramón Cáceres Vásquez.
Cabe destacar que esta investigación fue realizada en modalidad remota casi en un 80 por ciento. Eso gracias a la calidad de la plataforma del Archivo General de la Nación, que dirige el doctor Roberto Cassá. Los demás archivos consultados son la Biblioteca Nacional José Martí, de Cuba; Fultonhistory, de NY, EE.UU, y la Biblioteca Virtual de la Prensa Histórica de España.
Quiero agradecer al embajador dominicano en Cuba, Jerjes Suriel Mota, a la señora Ceila Encarnación de Peña, cónsul general en Cuba, por su apoyo para la publicación de este humilde libro.