La excarcelación de Jorge Blanco y Cuervo Gómez

Chichí de Jesús Reyes
Hace 34 años que el expresidente Salvador Jorge Blanco y Manuel Antonio Cuervo Gómez, secretario de las Fuerzas Armadas, fueron puestos en libertad provisional mediante el pago de dos millones de pesos cada uno.
Cuatro meses antes JB había enviado una comunicación al presidente Joaquín Balaguer, en la que le señala que “se ha querido manchar mi honradez personal y mi honor de presidente constitucional, que le transmití a usted el poder pacífica y democráticamente, con falsas acusaciones de robo, desfalco, asociación de malhechores, estafa y violación a más de cuarenta artículos de la Constitución de la República y el Código Penal, en un juicio político que se me sigue en la Séptima Cámara Penal del Distrito Nacional. Como usted debe saber a mí me han fabricado ocho expedientes dentro de esta persecución política también con falsas imputaciones».
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Jorge Blanco y funcionarios civiles y militares de su gobierno fueron sometidos a la justicia por el doctor Marino Vinicio Castillo, acusado de malversar fondos del Estado y otros delitos. El Fiscal del Distrito, doctor Prim Pujals Nolasco, en cuestión de minutos, acogió la pieza acusatoria y la remitió a la jueza de instrucción de la Segunda Circunscripción Francisca Concepción Martínez (Cochita).
La magistrada convocó a JB y lo sometió a un interrogatorio de más de 10 horas que concluyó con el ordenamiento de prisión al exmandatario, que de manera automática se recluyó en su residencia de la calle Juan XXIII, de Naco.
Desde su hogar, y luego de ser sometido a chequeo médico, JB se asiló en la embajada de Venezuela, desde donde fue conducido a una clínica privada. La familia Jorge-Mera envió una carta a Balaguer solicitando la excarcelación del exmandatario para viajar a Estados Unidos con fines de salud.
Balaguer trató de excluirse del caso respondiendo que el expediente era competencia de la justicia. Luego condicionó el viaje a que la solicitud la sometiera la dirigencia del PRD, condición que fue aceptada. La carta la suscribieron José Francisco Peña Gómez, Hatuey De Camps y Hugo Tolentino Dipp.
Después de dos semanas en el exterior JB regresó al país y desde el aeropuerto Las Américas un helicóptero de la Fuerza Aérea Dominicana lo trasladó hasta la terminal de Herrera y posteriormente fue conducido a la cárcel preventiva del ensanche La Fe.
A mediados del mes de julio de 1989 el juicio fue aplazado luego que el gobierno autorizara una segunda salida del país del inculpado, para que junto a sus dos hijos viajaran a Miami, donde la esposa del gobernante, doña Asela, recibió asistencia médica por fracturas en un tobillo sufridas al caer en la escalera de la cárcel donde estaba su esposo. A todo el discurrir del proceso a JB y sus colaboradores el juez actuante fue el doctor Juan María Severino, de estrecha vinculación con el doctor Castillo.
A principios de septiembre del 2000, apenas semanas de asumir como presidente de la república, Hipólito Mejía, retiró la acusación contra JB, lo que se interpretó como una especie de indulto. Jorge Blanco fue electo para el período 1982-86 junto al vice Manuel Fernández Mármol, quien falleció meses después. JB nació en Santiago el 5 de julio de 1926 y murió en Santo Domingo el 26 de diciembre de 2010.