La verdadera transformación

Pastora Montserrat Bogaert
No se adapten a este mundo, sino transfórmense mediante la renovación de su mente, para que verifiquen cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto. Romanos 12:2
El cambio no es una opción, es una necesidad. Dios nos llamó a avanzar, no a quedarnos donde estamos. A veces nos acostumbramos tanto a nuestras debilidades que terminamos aceptándolas como parte de nuestra vida. Pero conformarnos con lo que somos es limitar el poder de Dios en nuestra vida.
El Señor no nos llama a conformarnos, sino a que miremos nuestras fallas, no para condenarnos, sino para impulsarnos a crecer. Enfrentar nuestras debilidades es el primer paso hacia la transformación. No fuiste creado para vivir estancado, sino para que se cumpla su propósito en ti
Por eso, la transformación verdadera empieza en la mente. Mientras tu forma de pensar no sea renovada por la Palabra y el Espíritu Santo, será difícil comprender lo que Dios quiere hacer con nosotros.
Hay una herencia preparada para ti, pero solo la alcanzan aquellos que permiten que el Señor gobierne sus pensamientos. No se trata de un cambio superficial, sino de una entrega profunda.