Reflexión
Momentos y tiempos son determinantes para cualquier decisión
Siempre ha sido recomendable tomar en cuenta el momento para llevar a cabo cualquier acción; sin embargo, muchas veces y por diversas razones, se pasa eso por alto y no se le presta la debida importancia.

La Biblia
Siempre ha sido recomendable tomar en cuenta el momento para llevar a cabo cualquier acción; sin embargo, muchas veces y por diversas razones, se pasa eso por alto y no se le presta la debida importancia. Razón por la cual en la Santa Biblia encontramos varios versículos, recordatorios o reflexiones acerca de la importancia del momento o del tiempo.
Así podemos ver en Eclesiastés 3,1: “Hay un tiempo señalado para todo, y un tiempo para cada asunto bajo el cielo”. En Eclesiastés 3,2: "Un tiempo para nacer, un tiempo para morir, un tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado". Y en Eclesiastés 3,11: "Todo lo hizo apropiado a su tiempo, y ha puesto la eternidad en el corazón del hombre, sin que este alcance a comprender la obra hecha por Dios desde el principio hasta el fin”.
En el Salmo 90,12 podemos leer: “Enséñanos a contar nuestros días, para que traigamos al corazón sabiduría”. Al igual que en Efesios 5,15-16: "Miren bien cómo andan: que no sean como tontos, sino como sensatos, aprovechando el tiempo, porque los días son malos". Sin olvidar tampoco las épocas de las vacas gordas y las vacas flacas.
Todas esas enseñanzas se basan en las costumbres y las experiencias que por generaciones se van hilvanando. Por eso los agrónomos o los agricultores, siempre recomiendan sembrar en su momento, determinado tipo de fruto, porque cada uno de ellos tiene su ciclo.
Así es en todo. No solo en lo referente a la vida porque nacemos y tendremos un final, sino en cualquier actividad. Particularmente en política. Y como he expresado en varios artículos recientes, estamos en política. Y todo lo que se realice, sobre todo a partir de ahora, de alguna manera, busca o tendrá un efecto político. En tal virtud, los partidos y los dirigentes que se encuentran en la oposición buscarán las formas para que resulte en su beneficio político, y lo mismo ocurrirá con los que están en el gobierno. Unos y otros están encima del rin y con los guantes puestos.
Ambos, como se hace en las artes marciales o en las veladas boxísticas, se hacen reverencias o se saludan, pero desde que se inicia el combate, el único objetivo de uno es derrotar al otro. Cumpliendo con las reglas indicadas, que muchas veces se obvian, pero dando golpes y evadiendo los ataques contrarios. Y así es la política.
La preocupación que advertimos algunos es que lamentablemente estamos atravesando por un período especial, que si bien no es necesariamente de vacas flacas, obliga a guardar, ya no para mayo, sino para no sabemos cuántos meses por delante. Y en medio de todo esto, en vez de la concertación que se requiere entre todos los estamentos, la situación pudiera enredarse con la política y las campañas.
Por tales razones, debemos estar preparados para ver cosas que parecen, pero que no necesariamente son. Y ver cosas que aunque son, no lo aparenten. Brincos de un lado a otro y abandonos. Veremos muchas cosas, porque la pasión obnubila. Y la política apasiona.
Esperemos en Dios que las cúpulas de poder políticas, de oposición y de gobierno, le presten atención a las advertencias bíblicas sobre la importancia del tiempo, del momento.