La Presa
Monte Grande no es prioridad para el Gobierno

La Presa de Monte Grande
La presa de Monte Grande, construida como la salvación de la región sureña, permanece con su agua almacenada mientras las obras de los canales que la pondrían servir a la región más árida del país, permanecen sumidos en el olvido mientras ese volumen de agua no es aprovechado.
Tal situación, el no haber procedido a construir las obras necesarias para sacarle provecho a esa enorme inversión subutilizada, no sirve para nada. Tan solo de controlar crecientes del río Yaque del Sur, en caso de un temporal de agua más violento que las aguas depositadas por el huracán Melissa.
El Gobierno se ve que no tiene recursos ni un préstamo a la vista para continuar con los trabajos para el aprovechamiento completo de la monumental presa, esperando mejores tiempos que contribuyan a que solo ahora sirve y no evita que la laguna de Cabral pierda el agua que le llega rio arriba del Yaque del Sur. Ahora la presa contribuye a que haya menos agua en el cauce del río Yaque del Sur . El excelente régimen de lluvias que disfruta el país contribuye a que el agua sostenga un régimen pluviométrico muy favorable en especial para la zona de Vicente Noble y todos los bateyes del Central Barahona que están en la cuenca baja del valle de Neiba.
El agua almacenada en el embalse de la presa de Monte Grande se necesita para cambiarle el destino a ese valle de Neiba que ahora no disfruta de un agua sin uso y contribuye a que se note más la miseria desde Palo Alto hasta Duvergé en el oeste o por el este hasta las cercanías de Barahona en la vecindad del aeropuerto internacional María Montez.
El agua embalsada debería ser aprovechada para evitar que ese terreno del embalse y aguas debajo de la presa hasta Vicente Noble y más allá no ocasione severos daños de deslave ya que se trata de una tosca en láminas está sujeta a un ataque de los vientos y lluvias que podrían ocasionar graves deslaves y hasta afectar las poblaciones aguas abajo de la presa como Tamayo, Vicente Noble y Peñón o Duvergé en el extremo oeste de la llanura de Neiba.
El Gobierno se cree que ya cumplió con construir la presa bajo las presiones de la ciudadanía de la región, pero los canales izquierdo y derecho están en la mesa de diseño y hasta la instalación de la turbina que generaría una energía para satisfacer a Barahona y las poblaciones vecinas no figura en los planes inmediatos del gobierno del PRM que consideraria otras opciones para enfrentar la pobreza de la región sureña con menos agua como la que reciben las otras zonas del país.
Hasta ahora casi toda el agua del río es aprovechada exclusivamente por el Central Barahona arrendado a una empresa extranjera que en exitosas zafras mantienen una buena producción de azúcar ya que hay mucha agua que pierde y sería muy importante para esa planicie, casi toda por debajo del nivel del mar, y en condiciones salitrosas que requieren de un lavado como tuvieron que hacer los primeros usuarios de los terrenos del central azucarero a comienzos del siglo XX y finales del anterior y así aprovechar el terreno para los fines agrícolas de la siembra de caña de azúcar.