Reflexión
De la mujer a la vida
De la mujer a la vida, es quizás la forma más directa y explícita para valorar la forma en que la mujer y la vida están concatenadas, mucho antes de que el niño haga su debut en nuestro mundo.

Retrato
Amigo lector ¿por casualidad ha presenciado usted alguna vez un parto? ¿Una mujer trayendo al mundo a una nueva criatura? ¿Observó usted el llamado trabajo de parto, que puede durar horas y días? ¿Pudo apreciar las contracciones, esfuerzos, pujos, lamentaciones, gestos y angustia en su rostro en un proceso que parecería no tener fin? Pero, permítame recordarle que, para llegar a ese momento, esa mujer ha soportado y alimentado por nueve meses a esa criatura, experimentando náuseas, vómitos, malestar general, dificultades con las comidas, disconfort, insomnio.
La historia parecería no tener fin, el dolor, las molestias e incomodidad llevan a la mujer a pensar que no podrá cumplir su misión, se angustia, pero, su médico que ha estudiado y conoce de este momento tan difícil le estimula, le anima con frases breves pero eficientes: “Tú puedes, puja, ya casi terminamos”, por fin, aparece la cabecita, es un parto cefálico según los obstetras, sería podálico si primero aparecen los piecitos. ¡Ya viene! Pasados unos instantes se escucha el primer grito y, como si fuera un acto de magia, el rostro de la madre angustiado, adolorido, compungido, preocupado se transforma, la dicha y la felicidad se apoderan de él, tornándose alegre, feliz, satisfecho. Ya todo lo negativo y doloroso quedó atrás. Risas y llantos se alternan, una mujer feliz que trajo su hijo al mundo.
Tras continuos esfuerzos y perseverantes luchas de las mujeres, en 1975 en asamblea la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 8 de marzo como “Día Internacional de la Mujer”, con el objetivo de reivindicar la lucha histórica de las mujeres por la igualdad de derechos, la justicia y su participación integral en la sociedad. No fue un reconocimiento que vino del buen deseo de los asambleístas, fue el resultado de luchas intensas prolongadas en el tiempo, que generaron la conciencia necesaria para lograr la sensibilización de los hombres.
Grecia, Francia, movimientos feministas durante la Revolución Rusa, luchas y protestas de mujeres que junto a otras demandas sociales y políticas fueron detonantes de la caída del Zar, más tarde el gobierno provisional otorgó a las mujeres el derecho al voto. Un momento crítico ocurrió el 8 de marzo de 1908 en New York, cuando unas 15,000 mujeres marcharon bajo el lema "Pan y Rosas" exigiendo seguridad económica, mejor calidad de vida, jornadas de 10 horas, el fin del trabajo infantil y el derecho al voto.
A lo largo de los siglos, mujeres visionarias han desafiado las limitaciones de su época para rediseñar el mundo, desde la genialidad científica de Marie Curie, los aportes de Salomé Ureña en la educación, la valentía inquebrantable de las Hermanas Mirabal, hasta el talento de Marileidy Paulino en el deporte. Los aportes de la mujer en la ciencia, política, tecnología, arte y literatura no son simples hitos aislados.
“Su rol es determinante en el desarrollo psicosocial de la sociedad; ella actúa como el principal agente de cohesión social, transformando comunidades enteras a través de un liderazgo basado en la resiliencia, empatía y gestión de crisis. En el núcleo de cada familia y en la estructura de cada organización, la mujer fomenta la inteligencia emocional y la equidad, elementos indispensables para una convivencia pacífica y productiva”.
De la mujer a la vida, es quizás la forma más directa y explícita para valorar la forma en que la mujer y la vida están concatenadas, mucho antes de que el niño haga su debut en nuestro mundo.
Este 8 de marzo rendimos tributo a la mujer en su día. Las mujeres dominicanas han hecho grandes aportes al país. Tenacidad, resiliencia, junto a su compromiso familiar, social que nos llena de sano orgullo. Este tributo deseamos extenderlo a cada mujer que habita nuestro planeta. Nadie puede dudar del sacrificio, entrega y dedicación de las mujeres, sin importar el punto geográfico donde habiten.
Reverentes y respetuosos nos inclinamos ante ellas. Reconocemos y valoramos sus inmensos aportes.