Alerta
El PRM y su lucha por sobrevivir
Urge que se establezcan medidas mediáticas para promover las acciones gubernamentales.

Retrato
Lo que observamos, es como si el gobernante Partido Revolucionario Moderno (PRM) se estuviera autodestruyendo.
En ese partido se hace urgente que su liderazgo se reúna y se establezcan estrategias que tiendan a su reunificación. Que hagan si es posible un mea culpa y que cada dirigente y/o funcionario del presente gobierno asuma su responsabilidad ante sus bases y el país, antes que se desangre en medio de una lucha soterrada que hasta podría amenazar su permanencia en el poder más allá del 28.
Veo muy pocos pensamientos claros en torno a la búsqueda de solución a sus problemáticas internas. Observo escasas ayudas de ciertos funcionarios y/o dirigente hacia el Presidente y líder de la entidad oficialista Luis Abinader.
Más bien, vemos muchas rebatiñas con dimes y diretes en contra de uno y a favor de otros. Los perremeistas tienen que madurar si de verdad quieren conservar el poder.
En el cuadrilátero político solo veo algunos rostros defendiendo la obra del presente gobierno. En los medios son escasas las voces que sacan la cara, y lo peor de todo es que no observamos una estrategia definida en términos mediáticos para por lo menos se escuchen otras campanas que no sean solo las de la oposición.
En defensa del gobierno solo vemos los mismos rostros de siempre; al presidente del Indotel, Guido Gómez quien aguerrido como siempre hace valer su voz a favor de su partido y el mismo gobierno.
También al Ministro de Educación Superior, Doctor Franklin García Fermín quien ha estado peinando todo el territorio nacional promoviendo la unidad a través de su Opúsculo, así como al director del Infotep Rafael Santos Badía, quien no descansa trabajando a favor de la unidad.
Es por ello que cuando decimos en algunas que otras de nuestras intervenciones en los medios donde interactuamos de que el expresidente y líder de la Fuerza del Pueblo ( FP), el doctor Leonel Fernández huele a poder, no nos estamos equivocando.
Aunque algunos nos vean con resabios, otros asumen nuestro discurso con la elegancia e inteligencia política-emocional y se dan cuenta, que lo que venimos expresando, no es más que un llamado de alerta ante una cruda realidad que si no se toman las medidas necesarias, el barco perremeista podría naufragar, y de paso, dejar truncado el sueño de permanencia de la gran mayoría en ese partido.