Qué se dice Recuperar terreno
Hay que suponer que los ideólogos y ejecutores de Barrio Seguro tienen ya ubicados los sectores de Santiago donde arrancaría ese programa, pero no está de más sugerir que se ponga atención a lo que pasa en los sectores Hato Mayor, Barrio Lindo, El Embrujo III y la urbanización Fernández, entre otros, donde las asociaciones de padres y amigos de la escuela han decidido no enviar a sus hijos a la escuela en la tanda nocturna debido a la inseguridad que patrocina, según dicen, el narcotráfico. La situación se repite, en mayor o menor proporción, en otros barrios de otras provincias del país, pues el fenómeno de la violencia y la criminalidad que acompañan al narcotráfico han crecido extraordinariamente en los últimos años, no así la capacidad de la sociedad dominicana de hacerle frente, tanto en el aspecto preventivo como en su persecución, represión y sanción. Barrio Seguro es el mejor esfuerzo emprendido en años por recuperar el terreno perdido en materia de seguridad ciudadana, pero es obvio que el enemigo lleva mucha ventaja.
La foto del año
Un fotógrafo de este diario todavía se lamenta, con gran pesar, por haber perdido la oportunidad de hacer «la foto del año», y todo por andar sin la cámara que suele acompañarle «casi» siempre. Contaba ese apesadumbrado fotógrafo que cuando se dirigía ayer al periódico, bien tempranito en la mañana, vio cómo un agente de AMET que al parecer perseguía un autobús en su propio vehículo se lo atravesó en medio de la calle, largo a largo, obligándolo a detenerse. El agente de AMET se desmontó de su vehículo, sacó su arma y apuntó al chofer de la guagua, al tiempo que pedía ayuda por radio teléfono a sus compañeros. Hubo un momento –cuenta el fotógrafo– en el que el agente de AMET, que no cesaba de gritarle a chofer y pasajeros que bajaran inmediatamente, manipuló la pistola, lo que probablemente les convenció de que si no obedecían podía ocurrir lo peor. Justo cuando bajaban pasajeros y chofer llegaron al lugar otros agentes de AMET, que lo redujeron a la obediencia. El fotógrafo no sabe, porque no acabó «de tirarse el show», en qué paró la cosa, pero no hay quien le saque de la cabeza que la foto del agente de AMET apuntando con su arma al autobús lleno de pasajeros, en plena San Martín, hubiera sido «un palo» periodístico.
Aliados
Sellada la alianza rosada no hay más remedio que prestar atención a lo que ocurre entre el Partido de la Liberación Dominicana y sus aliados, relaciones que no son, precisamente, color de rosa, a pesar de que un primer cálculo llevó a muchos de esos aliados a pensar que la concretización del acuerdo entre perredeístas y reformistas obligaría al PLD a ser más generoso y consecuente. Ese cálculo, sin embargo, no ha sido del todo correcto, pues si bien el PLD está por razones obvias obligado a fortalecer o ampliar el llamado «Frente Progresista», también lo es que su estrategia de recurrir a figuras extrapartido pero con fuerte liderazgo local para contrarrestar la alianza rosada va a reducir aún mas la «borona» que toca a unos socios que ya empiezan a ponerse nerviosos, como el Luis el Gallo que amenaza con trillar su propio camino si no le dicen pronto en qué pie está parado.