Armonía entre creencias
¿Por qué se celebra el Día Mundial de la Religión y cuáles son las más profesadas en el mundo?
El 84 % de la población mundial profesa alguna religión.

Este día trata de unir a las diferentes religiones
Cada tercer domingo de enero, desde 1950, se conmemora el Día Mundial de la Religión, una fecha creada con el objetivo de promover la armonía entre las diversas creencias que se practican en el mundo y fomentar el respeto mutuo entre sus seguidores.
De acuerdo con el Observatorio Internacional de la Libertad Religiosa, datos del centro de análisis Pew Research indican que el 84 % de la población mundial profesa alguna religión. El cristianismo es la más grande, con alrededor de 2,400 millones de fieles, seguido del islam, con más de 2,000 millones. El hinduismo cuenta con aproximadamente 1,200 millones de creyentes; el budismo, unos 500 millones; las religiones populares, cerca de 490 millones; mientras que el judaísmo suma alrededor de 15.7 millones de seguidores en todo el mundo.
Según la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, esta fecha también busca reforzar el derecho a la libertad de culto, recordando que los ciudadanos deben contar con el respaldo del Estado para ejercer sus creencias como un derecho universal que no puede ser vulnerado.
El portal especializado destaca que hace seis años la Asamblea Nacional Espiritual de la Religión Bahaí, con sede en Estados Unidos, impulsó esta iniciativa con el propósito de resaltar los principios espirituales comunes entre las distintas religiones del mundo.
A través de diversos eventos organizados en múltiples países, se invita a los creyentes a reconocer las similitudes entre sus doctrinas, promover el diálogo interreligioso y fortalecer la convivencia pacífica entre culturas y credos.
El papel social de las religiones
El Observatorio Internacional de la Libertad Religiosa señala que uno de los principios fundamentales de las religiones es servir al prójimo. Por esta razón, muchas organizaciones religiosas desarrollan proyectos de ayuda humanitaria, apoyando a migrantes, víctimas de conflictos armados, personas en situación de pobreza o vulnerabilidad, mediante la entrega de alimentos, ropa, refugio y otros recursos esenciales.
Estas acciones, explican, reflejan que más allá de las diferencias doctrinales, las religiones comparten valores como la solidaridad, la compasión y el compromiso con el bienestar de los demás.