Mirada histórica
El día que se celebró la primera reunión del Consejo de Seguridad de la ONU y cambió la diplomacia
A diferencia de otros organismos del sistema de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad tiene la facultad de tomar decisiones que los Estados miembros están obligados a cumplir.

Una vista general de la primera sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, celebrada el 17 de enero de 1946 en la Church House, en Londres
Un 17 de enero de 1946, en una Europa aún marcada por las heridas de la guerra, se celebró en Londres la primera reunión del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Aquel encuentro, realizado en Church House, Westminster, no solo inauguró un nuevo organismo internacional, sino que marcó el inicio de un esfuerzo global por evitar que la historia volviera a repetirse.
Tras los sangrientos episodios de las dos guerras mundiales, el Consejo de Seguridad nació con una misión clara: preservar la paz, promover el diálogo entre las naciones y garantizar la seguridad internacional. Desde entonces, se ha convertido en una de las principales instancias de decisión en momentos de crisis global.
De acuerdo con la ONU, la responsabilidad primordial de este órgano es velar por la paz y la seguridad internacionales, razón por la cual puede reunirse en cualquier momento cuando una situación amenace la estabilidad del mundo.
A diferencia de otros organismos del sistema de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad tiene la facultad de tomar decisiones que los Estados miembros están obligados a cumplir, según lo establece la Carta de la ONU. Esto lo convierte en una de las instancias más poderosas dentro de la organización.
Un órgano en vigilancia
Actualmente, el Consejo de Seguridad opera de manera permanente desde la sede de la ONU en Nueva York, aunque a lo largo de su historia ha celebrado sesiones en otras ciudades del mundo, como Addis Abeba (Etiopía), Ciudad de Panamá (Panamá) y Ginebra (Suiza).
Cada país miembro debe mantener siempre un representante disponible, para que el Consejo pueda reunirse de inmediato ante cualquier amenaza a la paz mundial.
Su papel ante los conflictos
Cuando se presenta una denuncia por una posible amenaza, el Consejo suele recomendar primero soluciones pacíficas. Entre sus acciones están:
- Establecer principios de negociación.
- Realizar investigaciones.
- Enviar misiones especiales.
- Nombrar mediadores.
- Solicitar la intervención directa del Secretario General.
Si la situación escala hacia un conflicto armado, su prioridad es detener la violencia lo antes posible. Para ello, puede ordenar altos al fuego, enviar observadores militares o desplegar fuerzas de mantenimiento de la paz.