Recorrido histórico
Día del Croissant: origen del delicioso bollo que no nació en Francia y algunas curiosidades
La palabra croissant significa “creciente” y hace referencia al cuarto creciente lunar, de ahí su forma tradicional de media luna

Croissant
Dulce o salado, para acompañar el chocolate caliente o un cafecito. Relleno de jamón y queso, versión gourmet con salmón ahumado, queso crema y alcaparras; o, si eres de los clásicos, con mantequilla o tu mermelada favorita.
Este viernes se celebra el Día Internacional del Croissant, el protagonista indiscutible de los desayunos. Tan popular es que muchos creen que su origen es francés… pero no es así.
Con motivo de esta fecha, te contamos de dónde proviene realmente este delicioso bollo y algunas curiosidades que quizá no conocías.
Un origen inesperado
Aunque hoy es un símbolo de la gastronomía francesa, el croissant no nació en Francia, sino en Austria. Según recoge National Geographic, su origen se remonta a las Guerras turco-otomanas del siglo XVII.
De acuerdo con la versión difundida por el doctor Alfred Gottschalk en la edición de 1938 de la Larousse Gastronomique, el dulce surgió en Viena durante el segundo asedio otomano de 1683.
Las tropas del visir Kara Mustafá Pachá, que avanzaban por Europa siguiendo el curso del Danubio, sitiaron la ciudad durante cerca de dos meses con la intención de debilitar a las fuerzas del rey de Polonia, Jan III Sobieski, y del emperador Leopoldo I, quienes defendían la capital austríaca.
Ante la resistencia de la ciudad, los otomanos intentaron una nueva estrategia: cavar túneles bajo las murallas durante la noche para atacar por sorpresa. Sin embargo, los panaderos vieneses que trabajaban de madrugada, advirtieron el plan y dieron la alarma. Tras la victoria, se habría creado un bollo con forma de media luna, símbolo presente en la bandera otomana, como celebración del triunfo.
Curiosidades del croissant
Pastelería La Sultana explica que el gran secreto del croissant está en su masa de hojaldre, responsable de su textura crujiente por fuera y aireada por dentro.
La palabra croissant significa “creciente” y hace referencia al cuarto creciente lunar, de ahí su forma tradicional de media luna, aunque hoy también es común encontrar versiones rectas, según detalla Pan Arte Sano.
Aunque su origen es austríaco, el croissant se convirtió en un ícono del desayuno francés. De hecho, la primera vez que la palabra croissant apareció oficialmente fue en un diccionario francés en 1863.