Estrategias efectivas para manejar el estrés en la vida diaria

El sector sanitario tiene una importante función en la prevención de la violencia.
El estrés cumple una función vital: impulsarnos a actuar para resolver situaciones y alcanzar metas; sin embargo, se vuelve patológico cuando supera nuestra capacidad de respuesta y afecta nuestro bienestar.
La Académica de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), Atziri Arroyo Ruiz nos explica cómo funciona el estrés y su impacto en nuestra vida diaria.
¿Qué es el estrés?
Es importante que comprendamos que el estrés de inicio no es malo. De hecho, es un mecanismo natural de nuestro sistema nervioso que busca activarnos para darnos el impulso de levantarnos y llevar a cabo nuestras actividades del día. En un ejemplo burdo, si no nos preocupara tener calor o frío, no generaríamos tan espontáneamente la conducta de protegernos del clima.
Así, si no nos preocupara llegar a fin de mes, sería un poco más complicado tener el impulso de salir a trabajar. O cuando tenemos muchos pendientes o tenemos a personas que dependen de nosotros, hemos de tener cierto impulso a la acción.
Síntomas del estrés y características
Un estudio realizado por laboratorios CINFA y la SEAS donde revela que los síntomas que más a menudo afectan a quienes sufren estrés son: irritabilidad; ansiedad; insomnio; dolores de cabeza y musculares y fatiga física.
El estrés afecta más a menudo a la mujer que al hombre, ya que una de cada dos declara sentirlo frecuente o continuamente, frente a uno de cada tres varones.
Los menores de 45 años presentan un mayor grado de estrés que quienes han superado esa edad.
Tener hijos estresa más que no tenerlos, y un segundo hijo aumenta su intensidad.
Los estudiantes son quienes más indican sufrir estrés, seguidos de las personas en busca de su primer empleo, y en tercer lugar, de los trabajadores tanto por cuenta ajena como propia.
Los factores familiares generan más estrés que los económicos. Quienes sufren estrés, lo atribuye al exceso de actividades y la falta de tiempo, y las siguientes causas son cansancio o sueño, conflictos laborales, la enfermedad propia o de un familiar y problemas emocionales.
También las nuevas tecnologías, señala el estudio, son fuente de estrés.
Lee más: El estrés y su impacto en nuestra vida diaria
Consejos para mantener el estrés bajo control
El portal EFE a dado a conocer algunas recomendaciones para mantener en control el estrés:
- Afronta las situaciones difíciles . En vez de postergarlas o evitarlas, hazles frente, ya que dejarán de angustiarte una vez las identifiques y resuelvas.
- Entrénate en la solución de problemas . Aprende a analizarlos de una manera lógica: define el problema de manera clara, haz una lista con las posibles soluciones y otra de los pros y contras de cada una. Evalúa estas ventajas e inconvenientes y selecciona la alternativa más beneficiosa o menos perjudicial. Tras esta toma de decisiones, es importante que dejes de darle vueltas al problema.
- Organiza bien tu tiempo. Planifica bien tu agenda del día, sin sobrecargarla de actividades y gestionando los imprevistos con flexibilidad. En caso de falta de tiempo, selecciona las tareas más importantes de acuerdo a las prioridades y, si es necesario, delega. Y, si aun así, la presión es excesiva, aprende a decir “no”.
- Te mereces un descanso . Asigna un espacio diario al ocio y a las relaciones personales, de manera que te quede tiempo para descansar y estar con tu familia, y también practicar tus aficiones o salir con amigos. El fin de semana, descansa, y tómate vacaciones de vez en cuando.
- Aprende técnicas de autocontrol. Practicar de manera regular actividades como relajación, meditación, mindfulness o yoga te ayudará a neutralizar la activación fisiológica del organismo que produce el estrés y te proporcionará un mayor control de los pensamientos y de las emociones.
- Cuida tu dieta . Sigue una dieta saludable, variada y equilibrada, que incluya una gran cantidad de frutas y verduras. Mantén horarios regulares y tómate siempre tu tiempo para comer con calma. Además, evita las bebidas con cafeína o alcohol o, si las consumes, hazlo con moderación.
- Haz deporte de manera regular . El ejercicio físico reduce la intensidad del estrés y ayuda a que los episodios duren menos, además de fomentar una sensación de bienestar, siempre que no se haga por obligación. La mayoría de los expertos recomiendan dos horas y media de actividad aeróbica a la semana como correr, montar en bicicleta o nadar, siempre de acuerdo a tus capacidades.
- No restes horas de sueño . Descansado, afrontarás mejor cualquier conflicto o situación amenazante. Así, trata de ir a dormir siempre a la misma hora y descansa, al menos, siete u ocho horas cada noche.
- Recurre a ayuda profesional si es necesario . Si sigues sin ser capaz de manejar el estrés, recurre a la ayuda profesional. Tu médico de cabecera podrá ayudarte a identificar el problema y derivarte a un especialista o terapeuta. Este te enseñará a modificar tus pensamientos y emociones y a desarrollar conductas que te ayuden a afrontar los problemas con una actitud más positiva y eficaz.