Lo que se sabe
Miércoles de Ceniza: el significado real del “polvo eres” que muchos repiten sin saber
¡Porque eres polvo y al polvo volverás! Estas palabras del libro del Génesis la Iglesia las repite al inicio de la Cuaresma, en el miércoles de ceniza, cuando nos imponen las cenizas diciéndonos: “recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”.

Miércoles de ceniza
La Cuaresma es un tiempo privilegiado para cultivar la vida espiritual: un llamado a la conversión sincera, al compromiso concreto y a la renovación del corazón.
Así lo explicó el Obispo de la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia De Higuey, de la República Dominicana.
“El ayuno, la oración y la limosna nos entrenan en el desprendimiento y la generosidad; nos enseñan a reparar, con gestos reales de caridad, el dolor y la precariedad de los más pobres entre los pobres, allí donde la vida duele y la esperanza parece escasa”, aseguró.
Indicó además que “es también hora de alzar la voz con espíritu profético frente al pecado social y a las estructuras de muerte que siguen hiriendo a nuestras familias: la fragilidad de la autoridad, la salud precaria, los accidentes de tránsito que enlutan hogares, la crisis de la salud mental, la educación deficiente, la justicia tardía y tantas formas de abandono que se repiten cada día”.
Pidió a Dios que “esta Cuaresma nos conduzca de verdad por senderos de luz, nos purifique como pueblo y abra para nuestra nación un horizonte de redención, responsabilidad y esperanza”.

Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás
¡Porque eres polvo y al polvo volverás! Estas palabras del libro del Génesis la Iglesia las repite al inicio de la Cuaresma, en el miércoles de ceniza, cuando nos imponen las cenizas diciéndonos: “recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”.
Tal como indica el portal de la Iglesia Católica de Montevideo.
“La Iglesia quiere recordarnos un hecho e iluminarnos sobre nuestra condición. Al acordarme que soy polvo, me acuerdo de que también estoy llamado a ser más que polvo, pero sin olvidar que soy polvo”, explicaron.
Señaló además que los orígenes, que fue uno de los grandes padres de la Iglesia, nos enseñó que, mientras que Dios lo creó todo con su sola palabra (“y dijo Dios: Que exista la luz. Y la luz existió…”), en cambio, con el hombre no fue así, sino que lo hizo con sus manos. Y no solo eso, sino que le dejó impresa una huella de sí mismo. Porque cuando Dios sopló sobre él y se convirtió en un hombre, ese ser lleva la huella de la mano de Dios. Esto es lo que hace diferente al ser humano del resto de los seres.
El portal web resaltó que, en el hombre, lo creado y lo increado se encuentran en una desconcertante unión, porque por un lado es polvo, pero por otro lado quedó la huella de Dios que nos recuerda que estamos llamados a una existencia superior.