Olímpicos
¿Por qué los noruegos dominan los Juegos de Invierno?
Gran parte de la supremacía de Noruega proviene de la tradición como cuna del esquí nórdico.

El noruego Johannes Hoesflot Klaebo compite en la prueba de sprint a campo través en los Juegos Olímpicos Invernales
Fuera del estadio olímpico de esquí de fondo en las montañas Dolomitas, varias banderas noruegas cuelgan sobre las barandillas como guirnaldas en un día festivo nacional.
Aficionados del país escandinavo han instalado un campamento cercano y llevan un recuento en directo de las medallas ganadas por sus atletas en los Juegos Olímpicos Invernales en Milán-Cortina. Después de cada victoria, pegan una calcomanía dorada en el tablero.
Ha habido muchas para añadir: Noruega encabeza el medallero con 33 preseas —15 de oro, ocho de plata y 10 de bronce. Y su dominio ha planteado una pregunta conocida: ¿qué hace que Noruega, una nación de 5,6 millones de habitantes, sea una superpotencia sobre la nieve en el mayor evento mundial de deportes de invierno?
El elenco olímpico del país este año está liderado por Johannes Hoesflot Klaebo, un esquiador de fondo y una máquina de ganar medallas de oro. Ha conquistado cinco en los Juegos de Milán-Cortina, con lo que elevó su cuenta de por vida a un récord de 10 en los Juegos de Invierno.
Klaebo consiguió su quinto oro el miércoles en el sprint por equipos de hombres. Contuvo un ataque tardío de Estados Unidos para imponerse con un tiempo de 18 minutos, 28,9 segundos.
Klaebo, de 29 años y quien compite en sus terceros Juegos Olímpicos, afirmó que la experiencia colectiva que su equipo ha acumulado es la clave para ganar carreras.
“En un sprint por equipos, gran parte consiste en mantenerse al frente y esquiar de la manera más eficiente posible”, comentó. “Sabemos por experiencia que normalmente se decide en la última vuelta.
“Por suerte, ya he estado en esa posición unas cuantas veces, y me siento cómodo ahí. Solo necesitábamos disfrutarlo y mantenernos en la pelea — y cuando se redujo al sprint final, ahí fue cuando importó. Hoy, eso salió perfecto”.
Muchos creen que la notable racha dorada de Klaebo es producto de un sistema sin paralelo en los deportes de invierno.
Katerina Neumannova, campeona olímpica checa retirada, señala la estructura de Noruega como la base de su éxito. El esquí de fondo está entre los deportes más populares del país, con cientos de clubes y grandes cantidades de niños que empiezan desde pequeños.
“Cuando tienes tantos niños, tantos entrenadores y tantos clubes por toda Noruega, es mucho más fácil encontrar un talento especial”, destacó Neumannova, en declaraciones a The Associated Press.
Sostuvo que Noruega se ha beneficiado de la ausencia del equipo ruso, sancionado, además de contar con una concentración de dirigentes de equipo talentosos que apoyan a los atletas, e incluso de la falta de nieve en latitudes más bajas que afecta a la Europa continental.
Y sus variadas opciones de participación pública proporcionan un suministro constante de competidores de élite.
“Otros países suelen tener algunos vacíos entre generaciones, pero el equipo noruego es muy estable”, explicó. “Cuando un atleta termina, los más jóvenes ya vienen subiendo”.
El compañero de Klaebo en la carrera del miércoles fue Einar Hedegart, un debutante olímpico de 24 años que compartió el oro en una prueba de relevos anterior y ganó bronce en la salida por intervalos de 10 kilómetros.